Hércules y Ónfale.
Hércules, héroe mitológico de la Antigüedad Greco Romana. Es hijo de Zeus y de los amores incestuosos con la mortal Alcmena, lo que causo la ira de Hera. Hércules sufrirá, por ello, a lo largo de su existencia la dualidad de ser el protegido de Zeus y el que sufre la furia de Hera, que pondrá obstáculos en su camino.
El mito “ Hércules y Ónfale” nos
dice: Hércules tras matar, de forma
accidental, a su amigo Iphitus en un
ataque de locura, pide ayuda y
consejo para sanarse al Oráculo de
Delfos, que lo condena a tres años de esclavitud; fue comprado por Ónfale, reina de Lydia, que se apodero de la
Maza y de la piel del león de Nemea símbolos de su valor y fuerza y lo conmino
al ámbito domestico.
Ella alivió, enseguida, el castigo convirtiéndole en su
amante aunque para pasar desapercibido,
el héroe debía vestir ropas de mujer, además de llevar los instrumentos de
hilar.
El mito “ Hércules y Ófale” lo han recogido como tema de
inspiración pintores del Renacimiento,
y, especialmente del el Barroco, para
ilustrar la idea de la dominación de la mujer sobre el hombre.
En estas composiciones, que anañlizarenos, la fuerza
física es doblegada por la fuerza del deseo y la voluntad de la reina.
Pero decir que ni el héroe más fuerte puede resistirse
a los encantos y la seducción de una mujer es un tópico recurrente
Analicemos algunas obras que interpreta este relato:
Hércules y Ónfale. 1 784.
Francisco de Goya.
1746- 1828
¿Qué vemos en el lienzo?
Tres personajes en un interior en penumbras, en una composición circular. En primer término encontramos a Hércules de
perfil, sentado en un banqueta, enhebrado una aguja, frente a la reina Ónfale,
sentada en una butaca con el costurero en la falda , cerrando el círculo una
joven sostiene la espada; en primer término, a la derecha, un perro que mira
directamente al espectador, algo frecuente en los cuadros de Goya.
A Hércules, el que había vencido al león de Nemea y a la
hidra de Lerma, Goya lo representa de forma burlesca, y, aunque no aparece con
ropas femeninas, como recoge el mito, si aparece revestido con una armadura del
siglo XVI y realizando labores femeninas.
La escena está cargada de sensualidad. Ófale , recostada en el butacón, viste un
traje blanco, de tela suave y trasparente, caído y dejando al descubierto la
piel blanca y luminosa de donde parece surgir la luz que ilumina la
escena; con la sonrisa sugiere plena seguridad en su atractivo y el poder que ejerce sobre el amante; las piernas, entreabiertas, las entrelaza con las de Hércules insinuando la relación erótica entre ello.
Muestra de ello es también las plumas del tocado de ambos que convergen una
hacia la otra.
El cuadro se ha interpretado como una alegoría del poder de
las mujeres sobre los hombres.
Tema que vemos tratado, por Goya, en los Cartones para tapices y en los Caprichos.
Hércules y Ónfale 1605
Pedro Pablo Rubens. 1577-1640
Rubens, como
los autores que estamos viendo, subvierte el mito clásico.
Hércules aparece en el centro de la composición sentado, desnudo, sin sus armas tradicionales,
entre mujeres y con el huso de
hilar en la mano izquierda, una
tarea doméstica considerada propia de las mujeres en la época.
La reina Ónfale, sobre un pedestal, vestida de rojo, muestra autoridad y dominio sobre el héroe y por eso porta la piel del león de Nemea (símbolo de la hazaña heroica de Hércules) y empuña su maza, mientras con la derecha tira de la oreja de Hércules , lo que se ha interpretado como un signo de de humanización de la escena.
Rubens , pintor Barroco, su obras se caracteriza por el dinamismo de la composición,
la figuras exuberantes y voluptuosas llenas de vitalidad y su capacidad para
mezclar lo sublime con lo terrenal.
En la escena no exenta de cierta ironía y picardía, un séquito de mujeres, rodean a Hércules, y parecen divertirse con la incomodidad y la
sumisión del semidiós. El dramatismo creado por el contracte de luces y sombras
y la tensión muscular de los cuerpos resaltan la paradoja entre el poder y la
fragilidad de la escena.
Hércules y Ónfale. 1735
Francois Boucher. 1703- 1770
Pintor de lienzos y
cartones para tapices, grabador,
escenógrafo de teatro y ópera, diseñador y decorador de interiores en la Francia
de Luis XV
Es uno de los grandes maestros del Rococó francés.
Escena en un ambiente
refinado y con la estética del rococó, se desarrolla en el dormitorio de la reina donde los amantes
se besan. A los pies dos amorcillos recogen la piel del león símbolo del la
fuerza y valor de Hércules y el otro el
huso de su papel femenino, el símbolo de su cautiverio,
En una paleta de colores muy luminosa, dominan los tonos rosas, celestes y dorados , lo que rebaja la
tensión erótica de la escena.
Influencia de Rubens, en el tratamiento de los desnudos de ambas figuras.



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