sábado, 25 de abril de 2015

Edvard Munch. 1863- 1944.

Pintor y grabador . Nace en Loeiten, Noruega.



 
 
 
Hijo de un médico castrense . Tuvo una infancia triste y difícil, su madre y su hermana murieron de tuberculosis , se educa en un ambiente dominado por un padre colérico, tendente a la depresión y dominado por principios morales . Quizás este ambiente trágico le influyo en su pintura, en las que nos da una concepción pesimista del destino humano. Llegó a decir :

" La enfermedad, la locura y la muerte fueron los ángeles negros que velaron mi cuna."
 
En 1880, a los 17 años, comienza ingeniería en la Escuela Técnica de Oslo, pero al año, lo deja para dedicarse a la pintura y se inscribe en la Escuela de Dibujo.
En estos años conoce la bohemia de la capital noruega, liderada por el escritor anarquista Hans Jaeger que apostaba por una ruptura de los principios de vida y moralidad burgueses. De esta época es su obra la "Niña enferma" ( 1886)


 
 
 
 
Un oleo sobre lienzo, catalogado como Expresionista y que se encuentra en la National Gallery de Oslo.
El tema es dramático, una niña enferma. Nos podemos preguntar, ¿es autobiográfica?
 
Si repasamos su biografía vemos que su madre vivió el drama de saber que su hija iba a morir. Y ella murió enferma de tuberculosis. El propio Munch estuvo muy enfermo física y psicológicamente. El hermano de Munch fallece al poco tiempo de casarse, y a su otra hermana le diagnosticaron una enfermedad psicológica. Su padre, tremendamente severo, le amenazaba y les atormentaba con el infierno. Quizás conocer estos datos de la infancia de Munch nos permita entender mejor esa insistencia en presentarnos temas dolor y enfermedad en sus cuadros.
 
Si analizamos la obra "Niña enferma" vemos que para dar dramatismo el tema se vale de recursos plásticos como son : el espacio angosto, la perspectiva forzada, el colorido sombrío donde dominan verdes y marrones que lo hacen aun más triste la escena.
 
En 1889 una beca le permite ir París, donde conoce las tendencias de la pintura contemporánea francesa. Entra en contacto con la pintura impresionista, y muy especialmente con los pintores post impresionistas, con Van Gogh, Gaugin y Tolouse Lautrec. Los dos primeros serán los que más le influyan .
Son los años en que se está produciendo en el arte, la evolución del impresionismo, que empieza a disgregarse, el paso al post-impresionismo y las distintas vías que surgen a partir de esa ruptura. En la primavera de ese año (1889), descubre el nacimiento de la corriente del simbolismo, que influirá tanto en su pintura. La obra que mejor lo manifiesta es" Día de primavera en Karl Johan" (1889).



 
 
 
Obra que venderá a un zapatero a cambio de un nuevo par de botas que necesitaba y de la que comentó:

"Un día soleado de primavera escuché la música bajando por la calle Karl Johan y me llenó de alegría. La primavera, el sol y la música mezclados hacían brotar mi placer. La música aumentaba los colores. Pinté un lienzo haciendo que los colores reverberasen con el ritmo de la música, tal como los vi en aquel momento. […] Al pintar colores, líneas y formas de ese modo tan rápido, buscaba que vibraran como un fonógrafo."

El tema recoge el atardecer como un momento simbólico en el cual los seres humanos cambian de aspecto, convirtiéndose en seres fantasmagóricos que sobrecogen al espectador por su falta de vida. Los colores intensos y muy contrastado acrecientan esta sensación.
 
A partir de aquí su obra ira girando hacia un simbolismo de carácter muy personal.
 
En sus lienzos y en sus estampas los motivos iconográficos reflejaran las inquietudes de las experiencias humana, como el amor, el dolor, la pasión, la muerte, la soledad o la pena, todo ello marcado por su concepción vital. Así nos encontramos con:
 
La soledad en" Melancolía" y " Desesperación ".
 
 
  “Melancolía”



 
 
Oleo sobre tela. 1894.
 
En el cuadro vemos a un joven ausente de lo que le rodea y reflexionando, posiblemente, sobre sí mismo y su mundo. Vestido de negro, lo que acentúa la idea de sobriedad y soledad que tantos latigazos tuvo que soportar el propio Münch a lo largo de su vida. El paisaje resuelto con formas ondulantes y muy sintetizadas, da un cierto dinamismo a la naturaleza que rodea al joven. La atmósfera es en cierto modo triste, parece el final de un día, el atardecer que tanto vemos representado en la obra de Münch.
 
 
 
"Desesperación"


 
 
 
" Melancolía"



 
 
 
Podemos ver en estas tres obras una gran similitud estética con la más famosa de sus obras "El Grito", casi un mismo paisaje y una paleta de colores muy similar.



 
 
 
Nada expresará mejor el sentido del " Grito" que las palabras del propio autor:
 
"Paseaba por un sendero con dos amigos - el sol se puso - de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio - sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad - mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza."

Sobre el origen del tema Sue Prideaux nos sugiere en su biografía de Munch, que como en esta zona se encuentra el principal matadero de la ciudad, también el sanatorio para enfermos mentales donde Laura, su hermana, estaba recluida, y que quizás el había ido a visitarla;  que el chillido de los animales del matadero junto con el griterío de los esquizofrénicos en el sanatorio bien podría haberse fundido en su mente produciendo esa reacción " sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza."
 
¿ Qué vemos en el cuadro?: 

En primer plano el rostro desencajado de un hombre, el protagonista, con las manos apretándo para evitar que le estalle la cabeza, cabeza  resuelta con forma de calavera. Lo colores, intensos y arbitrarios aplicados en bandas con pinceladas violentas nos trata de transmitir estado de ánimo del autor. En segundo plano y alejados , dos testigos, dos figuras negras poco definidas se recortan al fondo de una violentísima perspectiva diagonal que agrede la visión de quien la contempla.
 
  Angustia:



 
 
Las enfermedades psicológicas fueron una de las constantes en la vida y en la obra de Munch, que incluso llegó a ser ingresado en un hospital para enfermos mentales. Para el artista, la enfermedad era un motivo para pintar, y por lo tanto era algo que si perdiese, su obra se vería resentida, al faltarle el "sustento". Él mismo afirmó que "No hay sabiduría profunda sin la experiencia de la enfermedad, y la mayor salud debe alcanzarse a través de ella", entendiendo su pintura como un acto de "purificación" ante la amenaza de la enfermedad.
 
 
"Cenizas", óleo sobre lienzo. 1894.
Detengámonos un poco en el análisis de este cuadro, en él  podemos ver muchas de las característica del artista.



 
 
 
En un paraje natural representa una escena cuya composición está dividida en planos distintos, siendo el primero un hombre de negro y el último un bosque también oscuro. La parte central la ocupa una muchacha de mirada ausente y expresión desesperada. Pese a mostrar a dos figuras, éstas se hallan completamente separadas y no hay en el cuadro ningún elemento que las una, es como si formasen parte de dos cuadros distintos. Con esta composición el pintor no busca dar sensación de profundidad, sino una superposición de planos, el bosque del fondo y las rocas.
Los colores predominantemente oscuros en el fondo y en la figura masculina, rompen con el tono amarillento de la muchacha y el blanco de su vestido. Se combinan muy bien tonos marrones, negros y grisáceos con verdes, amarillos y blanco, con un toque de rojo, lo que ayuda a maximizar la sensación de desequilibrio y Angustia que Munch pretendía reflejar.
 
El drama se acentúa deformando las figuras, atacando directamente a las sociedades autoritarias y se plantea como una rebelión artística.
 
En este lienzo, vemos la desesperación en el rostro de la mujer que se lleva las manos a la cabeza mientras que el hombre ni siquiera se atreve a mirar al espectador.
 
La luz es unitaria en todo el cuadro, acentuada en el vestido de la muchacha. El primer plano es mucho más oscuro. Aquí no observamos una luz que da forma a los objetos como en los cuadros impresionistas, sino que emana propiamente de las figuras, como elemento que centra la atención del espectador.
 
Elemento importante es el color, en grandes manchas que definen los objetos y ambientes. No hay graduaciones tonales, y los colores son planos, pero vemos una clara división entre tonos oscuros, claros, cálidos y fríos.
 
Podemos ver en esta obra algunos vestigios en color de la última etapa de Van Gogh, combinados con el realismo de Toulouse – Lautrec. El resultado es mucho más inestable, y deja en el espectador sensación de intriga y desasosiego.
 
En cuanto a la significado del tema algunos críticos han querido ver una pareja rota, en la que ella se lamenta llevándose las manos a la cabeza frente a un cenicero, las cenizas son símbolo de lo que queda tras un fuego de una pasión apagada, mientras que el hombre no quiere mirar al frente y se hunde en su desesperación.


La muerte es otro de los temas que se repite en la obra de Munch :
 
 
  " Muerte en la habitación de la enferma" de 1895



 
 
 
Cuadro basado en su propia experiencia, la muerte de Sophie, su hermana mayor; en el grupo de la derecha, la figura que nos mira directamente, implicando en la escena al espectador, es Inger, y él mismo se pinta, de perfil.


La mujer también forma parte central de sus obras.



 
 
 
"Madonna" (1894-5)

Tema del que el artista realiza múltiples versiones, sobre todo en obra gráfica.
 
En lienzo de gran formato, casi tamaño natural, "vemos a una mujer en el momento crucial de la concepción, momento triunfante para ella, aunque percibido como pérdida para el varón que, cumplida su misión, queda relegado al papel de consorte. La imagen de la mujer medio desnuda, cortada justo por el pubis, los brazos hacia atrás, la barbilla orgullosamente alzada y la cabellos flotando y desparramados, envuelta toda la figura en un cálido halo ondulante, vaporoso, y un nimbo rojizo, como una media luna, resalta su cabeza. La mirada es turbia, los ojos hundidos, habituales en las pinturas de Munch". La modelo es Dagny, a la que admira y que despierta en él una pasión enfermiza.


  El erotismo: " Amantes "

"Joven y prostituta" .1893

 
 
 
 


" El beso" 1895



 
 
 
Otro de los temas que va a explorar con distintas técnicas es el de los amantes besándose.
La primera versión la realizo al aguafuerte, posteriormente usará la xilografía, y finalmente el óleo.
 
De hecho, creo que las versiones gráficas tienen más consistencia plástica que las de óleo, salvo en el   lienzo superior, (" El beso" 1895) en el que la pareja está colocada lateralmente junto a una luminosa ventana abierta   que nos permite ver lo que sucede en la calle, y un interior con el movimiento del viento entre las cortinas azuladas.



 
 
"El Beso II o los amantes"



 
 
 
En todas las versiones vemos representada, la pasión amorosa, donde la fusión de los cuerpos queda patente y nos transmite el fuego erótico y la fuerza de la atracción entre los sexos.
 
Es un tema muy tratado por multitud de artista a lo largo de la historia recordemos por ejemplo:


"El beso" Klimt 1908.


 
 
 
"El abrazo"  de Picasso, 1903.



 
 
 
El maravilloso " Beso"  escultórico de Rodin.



 
 
 
Quizás en los besos de Munch las figuras están mucho más unidas hasta el punto de formar una única forma, un único cuerpo.

Amor y angustia son polos magnéticos del arte de Munch.

El atardecer tiene para Munch connotaciones psicológicas y será tema de muchas de sus obras como:
 
"Atardecer" (1888), donde pinta a Laura, su la hermana . Laura fue su modelo en numerosas ocasiones.



 
 
 
En este caso, Laura, aparece sentada de perfil, junto a la casa del fiordo noruego en la que pasaron el verano de 1888. Su figura ocupa el primer plano, si bien se relega y recorta en la margen izquierda. Laura dirige su mirada hacia el fiordo que penetra por la derecha, ajena a los dos campesinos que recogen una barca en segundo plano.
 
 
"Inger en la playa" (1889) nos muestra el talento del pintor para la descripción lírica de un estado de ánimo, acorde con la corriente neorromántica del arte pictórico noruego.



 
 
 
Inger aparece sentada sobre unas rocas junto al mar, en actitud pensativa, vestida de blanco y con un sombrero en la mano.
 
En los dos cuadros, las figuras se encuentran a un lado, y cruzan su vista hacia el otro, hacia un lugar que no podemos ver, pero que probablemente se trate de un punto imaginario. Tiene la vista perdida, se encuentran absortas en sus pensamientos, y nada parece distraerlas.
 
¿ Como trata el paisaje?
 
"La Naturaleza es para Munch todo aquello que nos rodea, es decir, tanto lo físico como lo que no podemos percibir, tanto lo concreto como lo abstracto, tanto el mar, el sol o la luna como sus misteriosas fuerzas insondables." En palabras del propio artista," La naturaleza no es sólo lo que es visible para el ojo (muestra también las imágenes interiores del espíritu), las imágenes que se hallan atrás de la vista."



 
 
La representación de jóvenes muchachas y de puentes en paisajes veraniegos también es frecuente.



 
 
 
Observamos colores luminosos que son reproducidos con un sentido de fugacidad: se contratan momentos de suspensión con la contemplación, la belleza de la juventud en la plenitud de la existencia como inevitablemente efímeras.



 
 
 
La obra grafica:
 
Los grabados de Munch precursor del expresionismo, incluye litografías y xilografías de gran formato, fundamentalmente coloreadas a mano, aunque también hay prematuros experimentos de impresión sobre papel de color.



 
 
 
En sus comienzos, Munch recurre a las estampas por razones comerciales, pero pronto adquirió un gusto por las posibilidades técnicas del grabado, que le permitía desde jugar con los colores hasta experimentar con diversos materiales y soportes.
En estos trabajos gráficos, Munch utiliza una paleta de colores rica y sutil, un anticipo de la gama más radical y violenta, plagada de contrastes, de la que se adueñaron los expresionistas alemanes de 'El puente' o 'El jinete azul'. Sin embargo, en otras ocasiones, reduce su abanico cromático para condensar al máximo el poder expresivo de sus alegorías visuales.


La temática se repite:
 
" El beso" 



 
 
 
  'El grito'



 
 
 
'Madonna', de esta litografía realiza hasta seis versiones.



 
 
 
'Angustia', 'Melancolía' o 'El pecado", etc...
 
Impresas  en papel japonés o en cartón; y coloreadas con tiza o tinta.
 
Utilizo la piedras litográficas, planchas de madera y placas de metal.



 
 
 
Por último decir que una constante en la obra de Münch es la incansable búsqueda para reflejar la primera impresión del sentimiento, para lo que realiza diferentes versiones de una misma idea. Nos dicen que pintaba un cuadro a partir de otro y cada nuevo intento develaba algo más: un motivo diferente, un elemento distinto capaz de acercar la pieza a la imagen original. Por ello, su obra es una y todas a la vez. “Yo no pinto lo que veo, sino lo que vi”, decía el artista para explicar cómo el origen de sus obras descansaba en la memoria, en la reactivación del recuerdo.

sábado, 31 de enero de 2015

Jean Dubuffet. 1901-1985.

Uno de los primeros artistas que  da importancia e impulsa de manera activa el arte que se encuentra fuera de los círculos artísticos establecidos.
Dubuffet está convencido, que el arte verdadero no debe estar sujeto a reglas convencionales que impidan o alteren la expresión de las emociones.



 
 
Autorretrato II . 1966
  Rotulador sobre papel
 
 
Jean Dubuffet nace el 31 de julio de 1901 en Le Havre, Francia.
 
Hijo de un acaudalado comerciante de vinos, en su juventud asiste a clases de arte y en 1918 se traslada a París para estudiar en la Académie Julian, dejándola al poco tiempo para estudiar por su cuenta.
 
Entre 1920 y 1922 se interesa especialmente por la filosofía y la música.
 
De esta etapa de su vida Jean Dubuffet nos dice:
 
"Tras dejar la escuela estudié pintura durante seis o siete años, junto con otras disciplinas: poesía, literatura, vanguardia, metafísica, paleografía, etnografía, lenguas modernas, los clásicos..".
 
Durante varios años trabaja en el servicio meteorológico militar en la Torre Eiffel y es entonces cuando queda grabada en su memoria la visión de París a vista de pájaro que tanto le gusta aplicar a sus cuadros.
 
 

 
 
 
En 1924, dudando del valor del arte, se encarga del negocio de su padre y vende vinos.
Durante estos años comprende que la vida sencilla y cotidiana de un hombre común contiene más arte y poesía que el estudio académico de las bellas artes, que le parece ajeno a la vida, pretencioso y aburrido. Para él, el arte verdadero siempre reside donde uno no lo espera.
 
Dice:
 
" La pintura no debería satisfacer sólo a un puñado de expertos, sino que debería interesar y deleitar al hombre común cuando vuelve a casa después de su jornada laboral. "
 
En los años 1930 retoma la pintura, pero la deja nuevamente, y no será hasta 1942 cuando Dubuffet decide dedicarse definitivamente al arte. Tiene 41 años, y empieza a pintar tratando de reflejar precisamente a ese hombre. Rechaza todas las reglas aprendidas y busca las formas expresivas de los pueblos primitivos, de los niños, de los enfermos mentales, alucinados, maníacos, de las capas sociales bajas y despreciadas. Le atraen todas sus manifestaciones, como el maquillaje, tatuajes, disfraces, aunque expresasen lo feo, lo cotidiano, lo banal. Quiere descubrir las fuerzas mágicas de las imágenes cuyos medios de expresión no pertenecían a las normas del sistema de la cultura. Es consciente de que la manera de reflexionar de la gente sencilla es bruta, directa, salvaje, y que así es también su lenguaje, contrario a la expresión ensalzada de la élite cultural, pero comprensible para todo el mundo.
 
A esta forma de expresión artística le da el nombre de " Art Brut" y comienza a coleccionar Art Brut. La colección que formo llegó a las 5.000 obras, que tienen su propio museo en el Château de Beaulieu de Lausana.
 
En 1948 con André Breton y Michel Tapié funda “Compagnie d´Art Brut”.
 
 
 
 
 
Ricardo Ponce 
 
 
Jean Dubuffet define Art Brut diciendo:
 
“Nos referimos a las obras ejecutadas por gente carente de cultura artística, para los cuales la imitación, al contrario de lo que ocurre con los intelectuales, tiene poca o ninguna importancia, por lo que sus creadores lo extraen todo (temas, elección de los materiales, medios de trascripción, ritmos, maneras de escribir etc.…) de su propio interior, y no de los estereotipos del arte clásico o de moda: operación artística “químicamente pura”, que su autor reinventa en todas sus fases y que pone en marcha solo impulsado por sus propios motivos”.
 
Antes de continuar hagamos un paréntesis para recordar de forma breve sus características:
  • Creaciones que reflejan el mundo interior del artista.
  • Carácter tosco, espontáneo, grotesco e irreflexivo, cercano a lo inconsciente.
  • Rechazo de los planteamientos tradicionales del arte : coherencia, organización, homogeneidad….
  • Expresión de miseria y deformación. Rechazo de lo bello.
  • Gran libertad de trazo y cromática. Al principio predominio de colores terrosos, después colores más claros y variados.
  • Utilización de materiales muy diversos mezclados con la pintura :alquitrán, arena, cemento, hojas, alas de mariposa, trozos de madera, etc..
  • Creación de efectos matéricos muy expresivos.
  • Temas únicos desarrollados durante largas temporadas : cabezas, figuras, vacas, paisajes urbanos.... 
 
 
Pasemos al análisis algunas de sus obras:
 
Sus obras se nos presentan dentro de la tendencia que toma como referencia la expresión plástica popular, el arte de los niños y de los enfermos mentales, y que aspira a una forma de creación en la que la espontaneidad y el instinto prevalece sobre la razón y la formación técnica.
 
 

 
 
 
También se observa una incesante búsqueda a través de la experimentación con nuevas técnicas y materiales como arena, yeso o detritus orgánico.



 
 
“Smiling Face” (La Bouche media luna), 1948
Óleo y arena sobre lienzo

 
Dubuffet , defiende la práctica de una pintura sin ataduras, que no parta de copias superficiales de otros artistas y que no corra el riesgo de desvirtuarse por una trayectoria y aprendizaje profesionales.



 
 
"La vaca rosa" 1945


Dubuffet dice :

"La función esencial de toda obra de arte es para mí provocar en quien hace uso de ella (pero primero en el propio autor en el momento de hacerla) una escapatoria al bloqueo que conlleva el condicionamiento del pensamiento."



 
 
 
De este modo, todo forma parte del tema, incluida la incidencia de los materiales y de las herramientas que dejan su huella y dan una gran riqueza de información sobre el proceso de la creación.



 
 
“Cuerpos de damas”
 
 
La actividad artística directa, sin una técnica académica preconcebida que conduce sistemáticamente a unos pasos y a unos resultados concretos, debe entenderse como la manera de conseguir y encontrar registros plásticos que surjan desde el fondo más inconsciente y primitivo del ser humano.
 
 

 
 
 
Dice:
 
" Hay que alimentarse de inscripciones, de trazados instintivos. Respetar los impulsos, las espontaneidades ancestrales de la mano humana cuando traza sus signos. […] En todos los detalles del cuadro debe sentirse al hombre y todas sus debilidades y torpezas."


Jean Dubuffet se expresa pintando sobre tabla, lienzo o papel; realiza esculturas, recortables, móviles, trajes de teatro y grabados, y siempre, en todas ellas, refleja su prodigiosa capacidad de creación.



 
 
"Dhotel, nuance d´abricot" - 1947

 
Como hemos dicho anteriormente, muchos de sus trabajos fueron realizados al óleo, mezclado con arena, alquitrán y paja, para darles una textura rústica que los alejara de la pintura tradicional y les diera carácter brutal y poco profesional.



 
 
 
Así las obras de los 50 están dominada por el diálogo entre la superficie pictórica y la materia creando series como Suelos y Terrenos, Pastas batidas, Celebración del suelo, Texturologías, Ensamblajes o el gran ciclo de las Materiologías.
 
A partir de los 60 empezó a limitar su paleta trabajando solo con los colores rojo, negro, blanco y azul.



 
 
Marejada de lo virtual . 1963.
 Oleo sobre tela.

 
En 1962, en un nuevo cambio que demuestra la vitalidad del artista ya sexagenario, Dubuffet se dedica principalmente a realizar esculturas y montajes, iniciando su serie más larga e importante, L'Hourloupe, de la que hablaremos mas tarde. Pero digamos que L'Hourloupe en el transcurso de los años se proyecta en instalaciones como Cabine Logologique



 
 
 
Y performances como Coucou Bazar, junto a los monumentos y esculturas característicos de este período.



 
 
 
 
 
 
Durante esta década las obras se pueblan de formas nacidas del entrecruzamiento aleatorio de trazos y de unos pocos colores elementales, células de un microcosmos caótico que con el tiempo se materializan, primero sobre el soporte ligero y manipulable del polietileno, más tarde en forma de grandes esculturas, para terminar configurando un paisaje propio en el conjunto del Jardin d'hiver



 
 
 
Trabajos producidos en fibra de vidrio, los cuales pintaba con pintura de poliéster.



 
 
"La torre de las figuras"
Estructura Teniendo en hormigón armado cáscara laminado de vidrio epoxi basada en fundamentos hunden 35 metros bajo tierra. altura 24 m.



 
 
 
"Sala de calderas con chimenea". 1996 
Fibra de vidrio del ejército epoxi y pintura de poliuretano de 14 m de altura, 4,55 x 4,15 m de base.



 
 
 
Hacia 1980, por problemas en las vértebras, se ve obligado a emplear técnicas más sencillas; sus últimas series, Miras y No-Lugares, suponen la vuelta a la abstracción de un artista que hasta su muerte, acaecida en 1985, mantendría vivo su espíritu rebelde e innovador.



 
 
"Bolero". 1983


Repasemos a continuación algunas de sus series:
 
De la segunda mitad de los años cuarenta tenemos " Marionetas de la ciudad y del campo ". Durante este período, el estilo de Dubuffet no tiene nada que ver con lo que cabría esperar de un pintor de tradición francesa y supuso un serio golpe para las premisas estéticas que imperaban.
Inspirado estilísticamente en el arte marginal, las obras de Dubuffet de esta época se dividen entre la celebración de la banalidad de la vida cotidiana a través de diversas representaciones y la intensa investigación de los materiales en paisajes carentes, muchas veces, de presencia humana.



 
1944
 
 
En la obra siguiente que forma parte de esta la serie de catorce óleos y gouaches, centrados en la representación de casas, o casa y peatones de calles de París.



 
 
 
 “Casas en Alquiler”. Paris 1946
Arena de petróleo y carbón sobre tela .
 
 
Sigue las características de Art Brut, las realiza con un estilo crudo.
Las calles, las aceras, y las casas se apilan en filas, una encima de la otra, sin perspectiva, profundidad, o modelado. Ventanas y rótulos de establecimiento están atrapados al azar en fachadas. El efecto general evoca el telón de fondo de un teatro de marionetas, que recuerdan a los había construido y decorado de 1934 a 1937, cuando también tallada y pintada de marionetas.
 
 
El mismo efecto reproduce en estos rostros humanos.



 
 
 
La serie L'Hourloupe, nombre inventado por su resonancia. De ella, dejó escrito:
 
"En francés evoca al mismo tiempo un personaje mágico y grotesco, y también algo trágicamente rugiente y amenazador".
 
L'Hourloupe, agrupa sus obras más conocidas, con formas y figuras creadas basándose en casillas delimitadas por un grueso contorno, con la paleta de color limitada al rojo, azul y negro.



 
 
 
Fue además la serie que más se prolongó en el tiempo: Dubuffet trabajó en ella desde 1962 hasta 1974. En los 12 años de desarrollo, en plena madurez artística, este sistema celular fue evolucionando para llegar a convertirse en decorados para escenarios, trajes de teatro, esculturas para exteriores e incluso construcciones arquitectónicas. Dubuffet crea cientos de practicables, dibujos de L'Hourloupe ampliados y recortados sobre cartón para ser movidos por actores sobre un escenario.
 
No podemos olvidarnos de la compleja obra " Coucou Bazar", que puede describirse como un cuadro animado.
Dubuffet creó cientos de recortables en movimiento durante los años 1972–73: dibujos ampliados procedentes de L'Hourloupe realizados sobre paneles y recortados para ser movidos o "animados" por actores vestidos con trajes de teatro (con máscaras, sombreros, capas, guantes y zapatos) sobre un escenario.
 
 
 
Coucou Bazar solo se ha representado tres veces: en 1973 en el Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York; pocos meses más tarde en el Grand Palais de París; y finalmente en 1978 en el Palazzo della Promotrice delle Belle Arti al Valentino de Turín.



 
 
 
Por último recordemos su obra Litográfica .
 
 
 A Jean Dubuffet siempre le gusto la estampa y, más en concreto, la litografía, que ya realizaba en el 1944, dos años después de tomar la decisión de dedicarse a la pintura.
 
 
Invitado por Fernand Mourlot, litógrafo de Matisse y de Picasso, para realizar unas «prácticas» en su taller; Jean Dubuffet, en pocas semanas realiza su primera y gran serie de láminas, que el editor Mourlot reúne en un álbum acompañado de un ensayo de Francis Ponge de significativo título," Matière et mémoire ou les lithographes à l’école".
 
 
En 1945 realiza una nueva serie de láminas para ilustrar los doce poemas de Eugène Guillevic "Les Murs" . Son 15 estampas litográficas .



 
 
"Meones en el muro".   1945
Litografía en negro sobre papel. Plancha 8