Anshile GorKy. 1904- 1948.
Un recuerdo y dos imágenes.
Nace
en una familia de campesinos. Le gusta dibujar y lo hace desde pequeño. Cuando
tiene siete años, su padre, para no ser reclutado, se va a América, la familia
iría mas tarde. Estalla la primera Guerra Mundial y el sueño de América desaparece
por el momento, será, tras la muerte de su madre, con 15 años, cuando emigra a
Estados Unidos junto a su hermana pequeña.
El artista y su madre, 1926-1936
Anshile
Gorky pinta este óleo sobre lienzo tomando como modelo una fotografía tomada en
1912, en la que aparecen su madre y él.
Al
analizar el cuadro, vemos sobre un
fondo poco definido, algo borroso e inacabado como son los recuerdos que tiene de su niñez, a la madre sentada de
frente, con las manos separadas sobre el regazo y una prenda blanca por delante
que la hace parecer una estatua que nos
recuerda una imagen religiosa medieval, el hijo, Gorky, de pie a su lado con
mirada fija y tristeza en el rostro.
Las
miradas fijas de los dos personajes dan a la obra un marcado carácter
psicológico.
Es un lienzo que tardo años en concluir, quizás por el dolor del recuerdo de esos años de infancia y juventud en que tuvo que huir del genocidio turco contra los armenios y la pérdida de su madre
“El abrazo” 1945
En
esta obra vemos, sobre un fondo poco definido logrado mediante pinceladas con pigmento
muy diluido, pinta manchas de color más pastosas, a las que una línea,
de color negro fina y sinuosa, da forma y estructura a la composición.
Si
observamos vemos:
Que
las manchas de color en tonos grises, ocres, amarillo y verde crean formas
orgánicas que no se someten al espacio definidos por las líneas negras si no
que escapan a sus dimensiones. Lo que nos recuerda el expresionismo abstracto.
Al
observar esas manchas de color podemos interpretar el interior de una
habitación con una chimenea al fondo y
dos personas que se abrazan a la
izquierda según ve el observador el lienzo; a la derecha la figura de un
animal. El lirismo del conjunto y las formas biomorficas nos acercan al
lenguaje surrealista de Miro.
Las
manchas de color delimitadas por una fina línea negra así como esa especie de
estrella que aparece en la parte inferior me llevan a pensar en la influencia
de Joan Miró.
La
disociación de las formas y contornos nos recuerda a Picasso
Que
observamos en esta obra:
En
primer lugar, un cromatismo intenso caracterizado por colores densos que alternan
con colores más diluidos; y gran sensibilidad al oponer la gama cromática de de
azules, verdes y violetas de la parte superior a los tonos pajizos de la parte
inferior.
En
segundo lugar, un gusto por las texturas y la calidad de las pinceladas, y, es
en la parte inferior del lienzo donde Gorky juega con la transparencia de una
imprimación de los grisáceos.
En
tercer lugar, su interés por la línea utilizada para delimitar formas
imaginadas.
La
obra de Gorky, de modo resumido, podemos decir que se sitúa en la línea del
expresionismo abstracto iniciada por Kandinsky y Jawlensky.





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