miércoles, 7 de octubre de 2026

 


Anshile GorKy. 1904- 1948. 

Un recuerdo y dos imágenes.



Nace en una familia de campesinos. Le gusta dibujar y lo hace desde pequeño. Cuando tiene siete años, su padre, para no ser reclutado, se va a América, la familia iría mas tarde. Estalla la primera Guerra Mundial y el sueño de América desaparece por el momento, será, tras la muerte de su madre, con 15 años, cuando emigra a Estados Unidos junto a su hermana pequeña.





El artista y su madre, 1926-1936



Anshile Gorky pinta este óleo sobre lienzo tomando como modelo una fotografía tomada en 1912, en la que aparecen su madre y él.

Al analizar el cuadro, vemos  sobre un fondo poco definido, algo borroso e inacabado como son los recuerdos que  tiene de su niñez, a la madre sentada de frente, con las manos separadas sobre el regazo y una prenda blanca por delante  que la hace parecer una estatua que nos recuerda una imagen religiosa medieval, el hijo, Gorky, de pie a su lado con mirada fija y tristeza en el rostro.

Las miradas fijas de los dos personajes dan a la obra un marcado carácter psicológico.

Es un lienzo que tardo años en concluir, quizás por el dolor del recuerdo de esos años de infancia y juventud  en que tuvo que huir del genocidio turco contra los armenios y la pérdida de su madre





“El abrazo” 1945


En esta obra vemos, sobre un fondo poco definido logrado mediante pinceladas con  pigmento  muy diluido, pinta manchas de color más pastosas, a las que una línea, de color negro fina y sinuosa, da forma y estructura a la composición.

Si observamos vemos:

Que las manchas de color en tonos grises, ocres, amarillo y verde crean formas orgánicas que no se someten al espacio definidos por las líneas negras si no que escapan a sus dimensiones. Lo que nos recuerda  el expresionismo abstracto.

Al observar esas manchas de color podemos interpretar el interior de una habitación  con una chimenea al fondo y dos personas que se abrazan  a la izquierda según ve el observador el lienzo; a la derecha la figura de un animal. El lirismo del conjunto y las formas biomorficas nos acercan al lenguaje surrealista de Miro.

Las manchas de color delimitadas por una fina línea negra así como esa especie de estrella que aparece en la parte inferior me llevan a pensar en la influencia de Joan Miró.

La disociación de las formas y  contornos nos recuerda a Picasso







Que observamos en esta obra:

En primer lugar, un cromatismo intenso caracterizado por colores densos que alternan con colores más diluidos; y gran sensibilidad al oponer la gama cromática de de azules, verdes y violetas de la parte superior a los tonos pajizos de la parte inferior.

En segundo lugar, un gusto por las texturas y la calidad de las pinceladas, y, es en la parte inferior del lienzo donde Gorky juega con la transparencia de una imprimación de los grisáceos.

En tercer lugar, su interés por la línea utilizada para delimitar formas imaginadas.

La obra de Gorky, de modo resumido, podemos decir que se sitúa en la línea del expresionismo abstracto iniciada por Kandinsky y Jawlensky. 


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