lunes, 30 de marzo de 2020

“ Dulle Griet”. Pieter Brueghel el Viejo.





Es un óleo sobre tabla y está en Museo Mayer van den Bergh , Antwerp ( Belgica)

Es conocido como la “ Loca Meg”, apodo despectivo, con el que se señalaba a las mujeres astutas y de mal carácter en la zona Flandes, acerca de la cuales existen diferentes proverbios flamencos como el que dice:" ella puede saquear la puerta del infierno y volver ilesa" o bien "una mujer hace ruido, dos mujeres dan mucha preocupación, tres equivalen a un mercado anual, cuatro son una pelea, cinco forman un ejército y para seis, ni el propio diablo tiene armas".

 ¿Qué observamos en el cuadro?

 A una mujer campesina, “la loca Meg”, que con un ejército de mujeres se dirige a asaltar las puertas del infierno.
Meg, la protagonista, representada a mayor escala y vistiendo una armadura brillante, sin titubear, camina hacia el infierno en búsqueda del diablo, sorteando sin miedo seres grotescos, monstruosos y demonios, atizando a quien se le pone por delante al igual que sus compañeras.
Si nos fijamos en Meg, vemos que porta un saco con el botín, en el que va acaparando los “tesoros” que encuentra y entre ellos destaca una sartén, que podríamos entender como esa característica del autor para darle un matiz satírico y moralizante a la obra. El pintor, podríamos decir, se burla de la mujer agresiva. Lo vemos en su cara, su porte, su vestimenta, todo indica el desequilibrio mental de esta mujer dispuesta a una conquista que le pueda….

Si seguimos observando el cuadro en el ángulo inferior derecho vemos un pequeño ejército de hombres al que se enfrentan las mujeres, algunos autores han querido verlo como una alusión a la lucha de sexos.

La obra compuesta con varias escenas, cada una de ellas repleta de figuras, todas representadas en movimiento, muchas de ellas grotescas y a acompañadas de elementos arquitectónicos y formas que nos recuerdan las pinturas del Bosco y su “ horror vacui”.

¿Quién es Meg?.

Meg es una figura del folclore flamenco .

No solo fue representada por Pieter Brueghel el Viejo, también es protagonista de una obra del pintor flamenco David Teniers el Joven (1661).






Tinta y gouache sobre papel. David Teniers. 15611. Museo Palacio de Arte de Düsseldorf. 


 Además, aparece como un personaje menor en la obra teatral “Top Girls” escrita por Caryl Churchill 1982 y es la heroína de un cómic de Suske y Wiske.


El cuadro pintado al óleo sobre tabla es de carácter folclórico flamenco con claras influencias de El Bosco, que se hizo famoso en todo el mundo “por contar lo que no se puede contar” y en el que la protagonista representa a una mujer campesina: la loca Meg.

Como hemos dicho es una obra pintada al óleo sobre tabla, en ella llama la atención la perfección del dibujo y la gama de colores rojizos, ocres y naranjas que domina la escena, que ayuda a darle un aspecto infernal.

El dibujo es minucioso, muy trabajado e ingenuo, tiene una gran carga satírica y moralizante. El sentido moralizante, son parte de la influencia de El Bosco.

Llama la atención también la enorme maestría a la hora de componer y lograr encajar a todas las figuras en un gran número de escenas.

El autor:

Sabemos poco de los primeros años de su vida : nació entre 1524 y 1530 cerca de Breda, y su biógrafo contemporáneo Karel van Mander nos dice que se inició como aprendiz en el taller de Pieter Coecke van Aelst, aunque algunos historiadores lo ponen en duda. Ingresó en el gremio de pintores de Amberes, la Guilda de San Lucas, en 1551, y como todos los pintores, viaja a Italia para conocer las colecciones de escultura clásica que papas y cardenales hacían resucitado con sus excavaciones en Roma y a los grandes maestros y obras de la pintura de Florencia y Venecia. Tras pasar tres años en Italia, regresó a Amberes, y en 1555 comenzó a trabajar para el impresor Hyeronimus Cock .

Cock es una figura única e imprescindible para la cultura europea. En su taller Aux Quatre Vents, transformó la imprenta artesanal en una industria basada en la división del trabajo, uno de los pilares económicos de Flandes.

Gracias a las estampas Cock y a sus libros ilustrados se difundió el Alto Renacimiento italiano por Europa y se dio conocer a Rafael, Andrea del Sarto, Bronzino o Giulio Romano y aunque fuese poco después de su muerte, de la imprenta de Cock salió el libro que fijó el canon de los grandes pintores flamencos, Pictorum aliquot celebrium Germaniae inferioris effigies, entre los que incluyó, por cierto, a Pieter Bruegel el Viejo.

Durante siete años y hasta su traslado a Bruselas en 1563, Bruegel fue quizá la pieza más importante del taller por su habilidad como dibujante, pero sometido a las exigencias de la industria que le imponía su patrón.
Cock, apasionado por la obra del El Bosco como el propio Bruegel, en el taller hacia dibujar a Bruegel al estilo del Bosco, pintor favorito del publico, desaparecido en 1516 y del que quedaban muy pocas pinturas, y una gran demanda de sus estampas.
Las estampas pintadas por Bruegel, Cock las hacía pasar como obras del Bosco. Una de estas estampas es “ El pez grande se come al chico”.






Luego nos encontramos con Peter Bruegel no solo como pintor de obras al óleo sino también como gran dibujante de obras para grabar.

Antes de continuar, recordemos que las estampas impresas fueron para el siglo XVI lo que la televisión para el XX, el difusor de la imagen.

Las grandes obra pictórica no estaba al alcance del público en general y además se mostraba a la vista en círculos muy reducidos, a no ser que adornase grandes templos que tampoco se localizaban el todos los núcleos de población. Por el contrario, las estampas llegaban a cualquier lugar, y estaban al alcance de muchos bolsillos. Los campesinos podían tener imágenes de devoción para rezar, los burgueses podían decorar sus estancias con paisajes, escenas costumbristas cómicas, fábulas, hechos heroicos o de la historia sagrada; los humanistas y eruditos tenían en sus bibliotecas libros de retratos de reyes y artistas… Sin olvidar que los pintores conocían así la obra de otros pintores que habían alcanzado la fama.

Tras las imitaciones del Bosco, en 1557 Bruegel hizo los dibujos para la serie de estampas "Los siete pecados capitales", que ya aparecerían firmadas en latín por Bruegel , y al año siguiente las continuó con "Las siete virtudes". Y por supuesto se grabaron los dibujos que había hecho en los Alpes, con gran éxito entre el público.

Tanto Brueghel como Cock trabajaron en ocasiones con el grabador Pieter van der Heyden . Los tres participan en la ejecución de la serie de los pecados capitales, siendo Brueghel el inventor de los dibujos, van der Heyden el grabador y Cock el editor de la serie.

Y aquí vemos: Lujuria, de Los siete pecados capitales, de Pieter van der Heyden a partir del dibujo de Pieter Bruegel el Viejo, 1558, grabado editado por Hyeronimus Cock.






En este universo de formas irreales, Brueghel ofrece su visión del hombre, la miseria cotidiana, la locura y la enfermedad.

 La obra de Pieter Bruguel la podemos, de forma escueta, dividir en:

Óleo sobre tabla , ejemplo “ la torre de Babel” 1563.




Representa una de las escenas del Génesis.

Temple sobre lienzo sin preparar .

Esta técnica hace que pasado un tiempo parte de la pintura se absorba y se vaya volviendo mate.





La vida campesina Hacia 1621. Óleo sobre lienzo.



 Dibujo. Solo se conocen sesenta dibujos de Bruegel.




Pieter Bruegel el Viejo. The Kermis of Saint George, hacia 1559. The Albertina Museum, Viena 


Siguiendo con algunas de las características del pintor, reiterar que sus composiciones son muy elaboradas en las que nos muestra multitud de escenas con muchos personajes que nos recuerdan la obra de el Bosco y donde todo está enmarcado por un paisaje en el que podemos ver la influencia del gran paisajista Patinir; todo ello realizado con un dibujo minucioso y lleno de detalles .

No debemos olvidar que Bruegel fue un cronista de la vida de su tiempo, recorrer sus cuadros es como ir leyendo las costumbres del mundo que le rodeaba. En sus cuadros y dibujos la sociedad aparece representada expresando tanto la alegría (comidas, fiestas, bailes, juegos) como la desgracia (pobres, tullidos, vagabundos, etc).

¿En qué momento estamos?

La época en la que vive el pintor es un periodo convulso de guerras continuas por motivos de religión o políticos, de transformaciones sociales producidas por el descubrimiento y la expansión por el Nuevo Mundo, a lo que tenemos que sumar las plagas y epidemias que se extendieron por Europa. Años en los que la ciencia sufrió un avance vertiginoso, la religión católica perdió su posición dominante en Europa y el poder político español tuvo que enfrentarse a la sublevación de los Países Bajos.

Como ciudadano y artista del momento, la mirada de Brueghel muestra este periodo turbulento desde una óptica en la que se mezcla lo urbano y lo rural, la clase más poderosas y el pueblo raso.

Sus obras se han interpretado de diferentes maneras, como referente de las ideas de diversos pensadores religiosos, de los conflictos entre catolicismo y protestantismo, de la dominación de los Países Bajos por parte de los españoles y como equivalentes visuales de alegorías dramáticas representadas en público por sociedades retóricas flamencas.

Fue muy famoso en vida y su influencia sobre la pintura flamenca posterior fue inmensa.

 “La caída de los ángeles rebeldes”.




En estas obras es donde el artista plasmó mejor su ingenio. Se inspiró en la obra de su antepasado, El Bosco

martes, 10 de marzo de 2020

Jan van Eyck. “ El político de gante”.




Si te gusta la pintura y uno de tus pasatiempos es curiosear por las exposiciones, ahora tienes la oportunidad de ver hasta el 30 de abril, orline en el Museo de Bellas Artes de Gante la exposición :

”Una revolución óptica” comisariada por Yill- Holger Borchert.

Y profundizar en el Blog: https://visit.gent.be/es/blog. 

Sobre:

 -La tecnicas de Jan van Eyck.

 -Simbolismo del políptico.

 -Datos curiosos sobre el cordero místico etc…


 Fíjate en el Broche en cuyo zafiro, capta la luz de la ventana y observa la maestría del pintor para captar los detalles.

jueves, 1 de agosto de 2019

Fra Angelico, 1395-1455.



Si te interesa conocer la obra de Fra Angelico, el Departamento de Educación del Museo del Prado tiene un ciclo de conferencias muy interesantes, te dejo los enlaces.



https://youtu.be/hniPLMtEqTk

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Edward Burne- Jones. 1833-1898.

Pintor y diseñador ingles de finales del siglo XIX.



 
 
 
Su interés por el arte surge, en torno a 1853, cuando estudiaba Teología en Oxford. Es allí donde entabla amistad con William Morris, a ambos les interesa la historia medieval, el arte y la literatura; los dos tienen una mentalidad romántica opuesta al maquinismo y a la industrialización, y muy cercana al pensamiento del crítico John Ruskin y de los pintores prerrafaelistas.
 
En 1855 Burne-Jones conoce a Dante Gabriele Rossetti, uno de los fundadores de La Hermandad de los prerrafaelistas, y será Rossetti quien le aconseje dejar sus estudios de Teología y a dedicarse al arte.
 
Rossetti será quien le proporcione los primeros encargos: los diseños para unas vidrieras de tema medieval.



 
 
 
“La Boda de Sir Tristán”
 
 
Durante el resto de su vida no abandonará esta técnica, como tampoco su amor por el dibujo y por la acuarela.
 
Burne-Jones es un pintor autodidacta, a parte de las pocas lecciones que le da Rossetti sobre las técnicas de tinta y acuarela, no recibió más enseñanzas artísticas. Por eso, su interés por viajar a Italia para conocer y estudiar las obras de los grandes maestros del Renacimiento. Realiza cuatros viajes entre 1859 y 1877 en los que se centra en el estudio la técnica al óleo.
 
Se sabe que estudio y copió obras de los maestros venecianos Tiziano y Giorgione, y de los florentinos Ghirlandaio, Botticelli y Lippi. La influencia de Mantegna, es clara, la vemos en los paisajes misteriosos y el detallismo arqueológico y de Miguel Ángel en el estudio de la anatomía del cuerpo.



 
 
 
” La rueda de la fortuna”.

Aquí apreciamos claramente la influencia de Botticelli en la figura femenina y de Miguel Ángel en los desnudos.
 
Toda su obra, al igual que su pensamiento, está envuelta en la mística del simbolismo romántico, en el mundo de leyendas medievales que representaba con la estilización del renacimiento italiano.
 
“Durante casi toda su carrera no fue muy aceptado por la crítica y por los sectores más conservador de la sociedad victoriana británica, que rechazaba sus pintura por cambiaba la tradicional acuarela inglesa por fantásticas visiones de mujeres de ojos grandes, caballeros de facciones suaves y diosas de cuerpos alargados exhibiendo colores demasiado atrevidos y adoptando posturas "exageradas" hasta la "deformación”.



 
 
 
Retrato de Maria Zambaco.

Al recorrer su obra nos encontramos con temas de :
 
Historias medievales de caballeria como "Rey Cophetua y la criada mendigo".


 
 
 
 
"Merlín y Nimue" y las Leyenda de Arturo.



 
 
 
"El último sueño de Arturo en Avalon".

En esta imagen inspirada en temas medievales, y en las de temas clásicos o bíblicos, vemos la influencia de Botticelli, y el sentimentalismo y el estilo de ensoñación romántica. Están consideradas como las mejores obras de la escuela prerrafaelista.
 
Temas mitológicos, como puede verse en su ciclo sobre el mito de Perseo al temple o en Atlas transformado en piedra.


 
 
 
 
"El jardín de las Hesperides”


Temas bíblicos como: “ Mañana de resurrección”.



 
 
 
A menudo, las obras las planeaba como conjuntos narrativos a modo de serie. Las más conocidas son la de la La leyenda de Briar Rose, una versión de la Bella Durmiente en la de Arturo en Avalón; la de Pigmalion y la figura; y la más interesante dedicada a Perseo.



 
 
 
"Die Berufung des Perseus".


Las obras de Eward, son obras muy pensada ,antes de plasmarlas en el lienzo realiza numerosos estudios preparatorios y dibujos de cada una de las figuras. Con frecuencia dejaba el cuadro a medias y lo retomaba años más tarde, por lo que es difícil datar sus obras con exactitud.
 
Otra de sus peculiaridades es ser uno de los primeros en romper con el formato convencional del cuadro. Se inclina por los formatos muy apaisados o exageradamente estrechos y verticales. Lo vemos por ejemplo en “La escalera de oro”.



 
 
 
Dieciocho doncellas descienden por una escalera.
 
Para aumentar este efecto de formato estrecho y alargado se vale de los elementos arquitectónicos, las cortinas y los vestidos, lo que permite que centremos la atención en las figuras y las percibamos más monumentales.
 
 Además de pintar, investigó las posibilidades de la artesanía, que incluían el diseño para decoraciones interiores, de azulejos de cerámica, joyería, tapices, alfombras, papel pintado, muebles y vestimentas teatrales.
 
La representación de temas artúricos es una constante en la corriente artística del prerrafaelismo, y sin duda, de todas las obras de esta temática, cobra especial fuerza “La seducción de Merlín”.



 
 
 
Según la leyenda, un día Merlín conoce a la joven Nimue, de la que se enamora, la joven no le corresponde pero quiere conocer su magia, y pasan mucho tiempo juntos. Él cegado por el amor le confía todos sus secretos. Nimue conocidos los secretos y valiéndose de sus artes de seducción, encierra a Merlín en una prisión eterna.
 
Burne-Jones recrea la leyenda basándose en los versos de Tennyson y nos muestra el momento del encierro de Merlin. Vemos en primer plano la figura de Nimue que sostiene el libro de hechizos y mira por última vez a Merlín mientras la serpiente dorada se desliza por sus cabellos. A Merlin no lo representa con una mirada de rabia y de derrota. La prisión en este caso son unas ramas de flores de espinas que atrapan al mago, en alusión a la versión en la que queda prisionero en el hueco de un árbol.
 
Pero recordemos que para los prerrafaelistas un elemento clave en sus obras es la flora, en la que nada responde al azar sino que todo tiene su significado. En este caso la flor del espino, que es la flor de la esperanza y una flor considerada amuleto contra la magia negra, la idea que nos quiere transmitir es la de perseverancia, la de una derrota que no es tal porque aún puede ser salvado. Además, en la parte inferior izquierda del cuadro, tenemos la presencia de una flor distinta que Merlín señala con la mano. No se aprecia bien cual es pero se cree que podría ser una amapola blanca, que se relaciona con el concepto de la muerte como un sueño eterno y de la inmortalidad.
 
 
El espejo de Venus
 
 
 
 
Las imágenes están tomadas de internet.


Si te interesa el tema “Los prerrafaelistas”, lee la entrada:

 https://arteaula23.blogspot.com/search?q=

sábado, 24 de noviembre de 2018

Jaume Plensa

"Nace en Barcelona en 1955, vive y trabaja en Barcelona y París, y es uno de los artistas españoles con más proyección internacional. Dibujo, escultura, obra gráfica, escenarios para ópera, videoproyecciones, instalaciones acústicas… prácticamente no hay manifestación artística o técnica que no haya sido experimentada por el artista."



 
 
 
Sobre su obra nos dice: “busco la introspección, que mi obra sea como un espejo, que el espectador cierre los ojos y se vea”.
 
 
En la actualidad y hasta el 3 de marzo expone en el Palacio de Cristal “Invisible” .
 
 
Recomiendo a quien tenga la posibilidad de acercarse y disfrutarla.   Recomiendo que no solo vea las obras en el interior del recinto sino también , al atardecer, desde el exterior; es magnifico observar la unión entre la estructura del edificio y las tres grandes esculturas en ese espacio de luz.
 
  Algunas de sus obras:
 
 
“Echo”



 
 
 
"De 13.5 metros de altura, está fabricada en resina de fibra de vidrio recubierta de gel de mármol, y su creador espera que sea “como un espejo, haciendo eco a las palabras del alma. La escultura esta inspirada en la ninfa de la mitología griega Eco, la ninfa que perdió su voz y fue condenada a repetir las palabras de otros. El tamaño de la escultura evoca el origen de Eco como una ninfa de montaña. En palabras del artista el rostro de la escultura está basado en el de la hija de nueve años del dueño de un restaurante cercano a su casa en Barcelona."

 
“La fuente de Crown”



 
 
 
"La obra consta de dos bloques enfrentados semejando rascacielos, que soportan dos gigantescas pantallas de video encaradas y separadas por un estanque. En las pantallas se emiten vídeos con caras de mujeres y hombres de todas las edades, de todas las razas y de todos los colores, son primeros planos de mil vecinos de la ciudad de Chicago que aparecen aleatoriamente y que, ¡Atención!, lanzan chorros de agua por la boca… "

sábado, 8 de septiembre de 2018

Mitología y Erotismo: “Los Amores de Júpiter” de Antoni Allegri, Correggio . 1494- 1534

 
 
La serie conocida como los “Amores de Júpiter” son cuatro grandes lienzos de Correggio inspirados en la “ Metamorfosis” de Ovidio, principal fuente de inspiración para los artistas , pues los mitos que narra pueden dar lugar a interminables narraciones pictóricas.
 
Fueron encargados hacia 1531 por Federico II Gonzaga, duque de Mantua y, según Vasari, regalados a Carlos V con ocasión de dos visitas que, como Emperador, realizo a Mantua en 1530 y 1532. Se ha considerado, también, que fueron encargados con el fin de decorar la Sala de Ovidio del Palacio de Té de Mantua; esta propuesta en la actualidad esta rechazada.
 
Fueran regalo o no, lo cierto es que Leda y Dánae estuvieron en la colección de Antonio Pérez, el secretario de Felipe II, y que tras su caída, en 1579, pasaron a la colección real. En 1604, sin embargo, Felipe III, tal vez uno de los Austrias menos interesado por la pintura, vendió Leda, Ganímedes y Dánae al emperador Rodolfo II, quien debió de interesarse por las obras en su estancia de juventud en la corte madrileña.
 
La serie representa a Júpiter seduciendo a Ganímedes, Leda, Io y Dánae; se consideran los cuadros más eróticos pintados en el renacimiento.
 
Correggio concibió los lienzos agrupándolos en parejas; así el cuadro de Ío estaría acompañado por el Rapto de Ganímedes y los otros dos lienzos corresponderían a las representaciones de Leda y el cisne y  el de Danáe.

Las cuatro obras esta realizadas en óleo sobre lienzo y datan de 1531 -1532.
 
Júpiter enamoradizo, se encaprichaba de cualquier hombre, mujer, mortal o dios, pero su esposa Juno, la Hera griega, es terriblemente celosa, por lo que Júpiter toma precauciones y se disfraza para consumar sus amoríos. Con Ganímedes, Júpiter se disfraza de águila y lo rapta para hacerlo su amante y copero de los Dioses. Con Dánae, el dios se transformó en lluvia dorada. Para acostarse con Leda se vistió de cisne, y finalmente con Ío, Júpiter se convirtió en nube.
 
Antes de realizar un breve análisis de estos lienzos, recordemos:
 
¿Júpiter?
 
Júpiter , en la mitología romana, es el soberano de los dioses, hijo del dios Saturno, a quien derrocó, era venerado como dios de la lluvia, el rayo y el relámpago.



 
 
 
Los romanos identificaban a Júpiter con Zeus, el dios supremo de los griegos, y asignaban al dios romano los atributos y mitos de la divinidad griega; el Júpiter de la literatura latina, por tanto, tiene muchas características griegas, pero el Júpiter del culto religioso romano se mantuvo esencialmente libre de la influencia griega. Con las diosas Juno y Minerva, Júpiter formaba la tríada que constituía el culto central del Estado romano.
 
 
¿Quién es Antoni Allegri,, Correggio, (1494- 1534) ¿ :



 
 
 
Antonio Allegri, más conocido como El Correggio (por ser ese el lugar donde nació). Es el principal representante de la Escuela de Parma, dentro del Renacimiento Italiano, en el tiempo de la Corte de los Farnesio, y en el momento más álgido del manierismo en Italia.
 
A pesar de tener un tío pintor, su formación la realiza en Mantua, se cree que en el taller de Mantegna.
 
El estilo de Mantegna le influyó notablemente en su primera obras, hecho que se puede observar en los frescos en la capilla funeraria de Mantegna en San Andrés de Mantua, y en el atrio de la misma iglesia.
 
Hacia 1510, viaja a Roma, tras lo que se aprecia un cambio en su pintura, por la influencia de Leonardo da Vinci, en la utilización de la técnica del sfumato y los rostros risueños característicos de Leonardo; de Francesco Francia y Lorenzo Costa “El Viejo”, los colores más intenso y brillante.
 
En 1524, viaja de nuevo a Roma, donde estudia las obras de Rafael Sanzio y de Miguel Ángel y sus figuras serán mucho más monumental y naturalista, a partir de estas fechas.
 
En su obra se puede observar el profundo tránsito desde las formas renacentistas más clásicas hasta algunas innovaciones propias del barroco pasando por la distorsión refinada del manierismo.
 
¿ Manierismo?
 
El manierismo es un período de transición entre el arte renacentista y el arte barroco. Cuando los elementos principales del Renacimiento empiezan a entrar en crisis, el manierismo significa un progresivo abandono de las normas renacentistas en cuanto al abandono de la proporción de las figuras, de la perspectiva espacial, del uso de líneas claras y definidas y de las expresiones mesuradas y dulces de los personajes renacentistas.
 
Recordemos brevemente las características de la pintura Manierista, observando y analizando este cuadro:
 
 
 
 
 
 
“Venus y Amor descubiertos por un sátiro”
 
 
Con  un formato rectangular, las tres figuras, en una composición diagonal, está constreñidas en un espacio estrecho, lo que nos da una sensación de angustia.
 
Los personajes adoptan posturas imposibles, se retuercen (curva serpentinata) y resbalan mostrando escorzos con las que el pintor crea movimiento y nos demuestra su maestría en el dibujo.
 
En las proporciones anatómicas vemos el alargamiento de las figuras de forma arbitraria.
 
En la figura del sátiro podemos apreciar un guiño miguelangelesco con una musculatura muy marcada.
 
La utilización de fondos muy oscuros, casi negros, en los que las figuras son auténticos focos de luz, nos anuncia el Barroco.
 
En la obra que nos ocupa, la luz modela las figuras, y nos da esa sensación de claroscuro, que el artista pudo tomar de las obras de Leonardo da Vinci; las figuras de Venus y cupido aparecen completamente bañadas por una luz dorada que se difumina hacia el fondo dejando el resto de la composición en oscuridad.
 
 
“ El rapto de Ganimedes”.



 
 
 
Realizado al óleo y de estilo manierista formaba pareja con la obra “Júpiter e Ío”. Se encuentra en Viena.
 
El mito:
 
Antes de todo recordar que a Zeus, señor del Olimpo, rey de los dioses, padre de dioses y humanos. En la mitología romana tiene su equivalente en Júpiter.
 
En la mitología griega, Ganimedes era un hermoso príncipe troyano que residía en el Monte Ida de Frigia, y Zeus lo raptó adoptando la forma de un águila. En el Olimpo, Zeus hizo a Ganimedes su amante y copero mayor de los dioses.
 
El cuadro representa el momento del ascenso Ganimedes, cogido por el águila. En la parte inferior, hay un perro mirándolos, mientras que Ganimedes fija la mirada en el espectador.
 
Tanto el perro como las rocas  están formadas por numerosas líneas verticales  que nos subrayan la idea de movimiento ascendente.
 
El formato del cuadro, estrecho y alto, es idóneo para representar estas imágenes de ascensión.


" Júpiter e Ío".




 
 
 
Ío, hija de Íncalo y Melia, era una de las sacerdotisas de la diosa Hera. Júpiter atraído por la belleza y pureza de la joven la visitó en forma de humo o neblina y la hizo su amante comenzando así un calvario para la joven al ser descubierta por Hera.
 
Correggio elige el  momento en el que la joven Ío se entrega al dios. Su cuerpo desnudo y blanquecino es sustentado por la nube de humo en la que se ha transformados Júpiter; su rostro obedece a un intenso gesto de placer y la encarnación de todo su cuerpo contrasta por un lado en el blanco paño sobre el que se apoya y también con la grisácea nube.
 
Corregio ha plasmado con  acierto esa nube poderosa de la que emerge un rostro y una mano para envolver suavemente a la bella sacerdotisa; el dios inmaterial y vaporoso tiene el suficiente poder como para poseer a la joven cuyo cuerpo describe la típica postura manierista en línea serpentinata  para dotar a la figura de movimiento a lo que contribuye también el formato vertical del cuadro.
 
“Leda con el cisne”.



 
 
 
El mito:
 
Mientras Leda, esposa del rey de Esparta Tindáreo, se baña en un estanque es seducida y poseída por un cisne de resplandeciente blancura que argüía ser perseguido por un águila.
 
El  cisne era Júpiter, que con este engaño conquista a Leda sin levantar sospechas.
 
Al representar el mito, el pintor ha optado por representar las escena  en tres momentos de la historia en el mismo cuadro:
En el centro de la composición representa de la unión carnal entre Leda y el cisne. Leda sedente en una roca aparece completamente desnuda en una sensual y manierista pose mientras deja que el hermoso cisne acaricie su cuerpo, pero sin resultar en ningún momento obscena El artista ha sabido plasmar el momento de forma elegante incorporando a partes iguales sensualidad y moderación.
En la zona  izquierda, del lienzo, vemos dos momentos previos a esta escena: Leda, desnudándose ayudada de sus criadas mientras mira al hermoso cisne que está en vuelo y Leda, dentro del agua, rechazando con un gesto al cisne, pese a que su rostro dice lo contrario.
En la zona de la derecha encontramos a Cupido, dios del amor, tocando un arpa y acompañado por dos pequeños amorcillos.
La escena se desarrolla en un espacio natural, con grandes árboles que ofrecen un marco idilico a esta escena de amor; al fondo del paisaje se observa un tenue sfumato influencia que la obra leonardesca tuvo en el artista.
 
La figura de Leda adopta una torsión típicamente manierista. Su figura se ve acentuada por encontrarse delante de un arbol, quedando éste ligeramente desplazado hacia la izquierda.
Hay un grupo central de árboles y, en torno a ellos, las figuras secundarias formando un círculo. De esta manera se lleva la mirada a las profundidades del paisaje.
 
El cuadro representa un tema clásico en el arte, que ya antes había sido tratado por otros autores como Leonardo (Leda y el cisne) y por Miguel Ángel, sólo por copias. numerosos pintores hicieron su propia versión de esta escena que también ha inspirado poesías y composiciones musicales. “Danae”
 
 
 
 
 
El mito nos dice que la princesa Dánae era hija de Acrísio, rey de Artos. Su suerte fue determinada por un oráculo, que predijo a su padre que él sería muerto por su nieto. Con el fin de verse libre de tal profecía, Acrísio encerró a su hija en una torre, donde fue fecundada por Júpiter, que la visitó en forma de una lluvia de oro. Al tomar conocimiento de que Dánae había tenido un hijo, Acrísio la colocó, junto con el nieto (Perseo), dentro de un arca, lanzándola al mar. Pero tal objeto fue encontrado por un pescador, que liberó a sus prisioneros y los llevó al rey Polidectes, que los recibió con extrema alegría. Y allí los dos pasaron a vivir, hasta que el vaticinio fue cumplido.
 
La obra narra el momento en que Dánae, semitapada por una sábana, recibe la visita de Júpiter, el dios de los dioses, metamorfoseado en una lluvia de oro, que es representada por una nube dorada, que se extiende sobre su lecho. A los pies de la princesa, sentado en su cama, se encuentra Cupido (Eros), el dios del amor, que sostiene una parte de la sábana, que tapa el bajo vientre de la princesa, dándole una forma de bojo, de modo que ella puede recibir al apasionado Júpiter. Dos pequeños niños  juegan en la esquina inferior derecha de la pintura, ajenos a la escena que se desenvuelve encima de ellas. La ventana abierta, a la izquierda, lleva a un hermoso paisaje azulado.
 
El extraordinario dominio del desnudo, la grácil voluptuosidad de las formas y la delicadeza del color constituyen lo esencial del estilo del Correggio, una sensualidad explícita y elegante que convirtió sus composiciones en auténticos iconos del erotismo renacentista.
 
Prueba de la fama y de la fascinación que despertó es el gran número de copias que se hicieron de sus lienzos.
 
Las de el Prado de Leda y de Ganímedes (del mismo tamaño que los originales) fueron pintadas por Eugenio Cajés antes de su partida hacia el castillo imperial de Praga.
 
El prestigio erótico de esta Leda, con el cisne entre sus piernas, hizo que colgara siempre en las salas de desnudos, desde las Bóvedas de Tiziano del Alcázar hasta la Sala Reservada del Prado.
 
Los originales, tras su paso por varias colecciones europeas (Estocolmo, Roma, París) y habiéndose salvado in extremis de algún que otro ataque de puritanismo, hoy son estrellas de los museos europeos donde se exponen: Leda en el Estatal de Berlín, Ganímedes e Io en el Kunsthistorisches de Viena y Dánae en la Galería Borghese de Roma.
 
 
Si te interesa el tema, lee la entrada “ Felipe II, Tiziano y “la Metamorfosis” de Ovidio”

jueves, 30 de agosto de 2018

Natalia Goncharova. 1881- 1962.

Escultora, pintora, escritora, ilustradora, diseñadora de vestuario y escenógrafa, nace en 1881 en Ladýzhino, cerca de Tula, Rusia.



 
 
 
En 1898 se traslada a Moscú y se inscribe en la Escuela de Pintura, Escultura y Arquitectura lo que supuso su alejamiento definitivo del medio rural y su transformación en una mujer de mentalidad moderna.  
 
En la escuela conoció a un joven artista, Mijaíl Lariónov, con quien comparte el resto de su vida, tanto en lo artístico como en lo personal.
 
En estos años Moscú es un hervidero de actividades de todo tipo, conspiraciones políticas, acciones revolucionarias y un gran afán por transformar Rusia en un país moderno.
 
En este ambiente los artistas se plantean, mantener la esencia del arte tradicional ruso o el acercamiento a los nuevos planteamientos de modernidad europea. Y es aquí donde se forma Natalia Goncharova.
 
En 1908 se realiza la exposición  “El Vellocino de Oro” en la cual se muestra por primera vez en Rusia el arte de los postimpresionistas. Para Natalia fue un gran impacto que le hace evolucionar en su forma de pintar, todavía de carácter local e influenciado por la iconografía rusa tradicional a una expresión plástica más sintética y afín a las nuevas corrientes  europea.



 
 
Autorretrato 1907
 
En sus primeras obras vemos claramente la influencia del folclore ruso y el color propio de los fauvistas.



 
 
En "la pesca" 1909, encontramos la conexión del arte tradicional y la búsqueda de soluciones experimentales.



 
 
 
Pero recordar que al hablar en el contexto de la vanguardia rusa de “arte tradicional” debemos incluir no sólo las manifestaciones culturales de los pueblos «primitivos» (rusos precristianos, nómadas siberianos, campesinado ruso) sino también las de la cultura rusa medieval, especialmente la pintura de iconos, y del folclore urbano de los siglos XIX y XX.
 
 
“La natividad” 1910.



 
 
 
En esta obra se ve claramente como Goncharova está influenciada por la pintura tradicional rusa de los íconos y por el arte popular, pero también observamos en el tratamiento plástico de las figuras el lenguaje del postimpresionismo, que acababa de conocer.
 
Es curioso observar que en la escena solo están representadas figuras femeninas con el niño, y esto se debe a que se está representando el nacimiento de Jesús en un contexto rural ruso.
 
Tanto la virgen como el niño están representados con aureola, un elemento iconográfico muy antiguo en el arte bizantino y ruso que los identifica como santos.
 
Llama la atención, también, el contraste de rojo y azul; el color rojo que domina el fondo y los cortinajes es el sustituto cromático que emplea la pintora para suplir la lámina de oro de fondos en los íconos tradicionales. Para conseguir el equilibrio cromático emplea los azules de los ropajes.
 
En 1910 Natalia y Lariónov junto a otros artistas, que combinan la pasión por el postimpresionismo europeo y por la cultura popular rusa, constituyen la asociación “Sota de diamantes”.
 
El ideario de la asociación:
 
El uso de temas figurativos tomados de la vida cotidiana.
 
La simplificación del vocabulario expresivo.


 
 
 
 
Retrato. 1911.
 
 
Como miembros del grupo recordar a Mashkov, Konchalovski, que pintan retratos,  paisajes y naturalezas muertas.
 
A Natalia y Lariónov no les acababa de convencer la gran influencia cézanniana que se advertía en los cuadros de los miembros de "Sota de Diamantes", y dos años más tarde  abandonan  el grupo y fundan  “Rabo de Burro”, que realiza su primera exposición un tiempo después y en la que se evidenciaba la influencia del cubismo y el futurismo.
 
En 1913, siempre junto a Lariónov crean una de las primeras vanguardias rusas: el rayonismo.
 
Detengámonos para aclarar brevemente este concepto:
 
El rayonismo consiste en un movimiento donde el artista da vida la obra mediante trazos rítmicos y arbitrarios.
 
El nombre de rayonismo, o cubismo abstracto, proviene de esos trazos rítmicos, los “rayos de colores” que componen a las obras.



 
 
 
A los rayonistas:
 
Les preocupa la luz, el color y el dinamismo.
 
Propone la descomposición del tema en haces de líneas oblicuas, una especie de rayos de luz de diferentes tonalidades.
 
Los rayos de colores que denominan el estilo están ordenador en secuencias rítmicas y dinámicas, construyendo el espacio pictórico.



 
 
 
El resultado son cuadros atravesados por haces luminosos de colores irisados que rompen con cualquier referencia figurativa al mundo real.
 
Por ello se incluye dentro de la Abstracción.
 
Surge por influencia de:
 
El futurismo que influye en lo que respecta al interés por expresar el dinamismo o energía de la vida real.
 
El cubismo por la preocupación por expresar un nuevo concepto de espacio.
 
El impresionismo y El orfismo, en su preocupación por la luz y por la configuración basada en la supremacía del color.
 
Las artes populares rusas y la pintura de iconos, que determinan el cromatismo.
 
Ella y su pareja, Mikhail Larionov, manifestaban que:
 
«El rayonismo es una síntesis de cubismo, futurismo y orfismo».
 
 
Pasando a su faceta de diseñadora de vestuario y escenografía, la encontramos en 1915 diseñando vestuario y escenografía para ballet.
 
Gracias a su relación con las vanguardias europeas conoce a Sergéi Diághilev, empresario fundador de los Ballets Rusos, una compañía de la que surgirían muchos bailarines y coreógrafos famosos como Nijinsky, Pavlova y Balanchine y con quien colaborarían, entre otros, Picasso, Falla y Stravinsky.
 
Esta compañía tenía su principal sede en París, y en 1914 Natalia se traslada a esa ciudad para diseñar la puesta en escena del ballet “Le Coq d’or”, que fue la primera de muchas colaboraciones que le permitieron darse a conocer en Europa principalmente como escenógrafa.
 
En sus diseños vemos su estilo personal. Influenciado por los iconos y el primitivismo del folclore ruso, y sin olvidar la abstracción. 
 
La obra de Goncharova como diseñadora de la escena logra integrar un concepto sobre otro. Mientras las líneas y volúmenes generales responden a la geometría y dinamismo de la abstracción y de las pautas futuristas, el contenido desborda su pasión por las formas del arte tradicional ruso, reflejado en los textiles, los cuales estampa con motivos inspirados en el folklore.



 
 
 
Escenografía para "El Gallo de Oro".



 
 
 
Para John E. Bowlt, los decorados de " El Gallo de Oro" de 1914 con música de Rimsky-Korsakov, libreto de Belsky basado en un poema de Alexander Puskin y coreografía de Fokine, parecen más "alfombras persas o mobiliario rústico pintado que fondos para danza".
 
Con Diaghilev viaja a España invitados por Alfonso XIII. Y pronto se ve influída por la estética de las batas de cola,  las mantillas y las peinetas. Influencia que se ve en el diseño de los decorados para los ballets “Triana” con música de Isaac Albéniz y” Rapsodia Española” con música de Maurice Ravel y coreografía de Léonide Massine. Desgraciadamente, ninguna de las dos piezas llegó finalmente a estrenarse.



 
 
 
Proyecto de poster para el ballet  "El Amor Brujo" de Falla.



 
 
 
Figurines para bailarina y bailaor: 1916.



 
 
 
1916. Gouache y grafito sobre papel



 
 
 
Natalia Goncharova fue una gran  artista del siglo XX a la que le entusiasmaba experimentar, no encasillarse en una misma tendencia y buscaba nuevas fórmulas y estilos totalmente originales.
 
Por ultimo volver a quejarnos de que a una mujer artista se la considere más por ser compañera de un hombre artista, en este caso Larionov, que por su propio trabajo, cuando este fue muy bueno y muy versátil. Avanzo cuestiones en diseño gráfico y textil, escenografías, y sin embargo, es y ha sido muy poco reconocida y valorada en círculos académicos.
 
Pocos meses antes de su muerte el Arts Council de Londres realizó una exposición retrospectiva de la obra de la artista y su marido donde se reconocía su importancia dentro del panorama artístico ruso y europeo del s. XX.