sábado, 2 de septiembre de 2017

El futurismo. 1909 – 1916.

Es un movimiento literario y artístico que surge en Italia en el primer tercio del S. XX. Gira en torno a la figura de Marinetti, quien publica en "Le Figaro", el 20 de Febrero de 1909 ,el Manifiesto Futurista.



 
 
Retrato de Marinetti. Enrico Prampolini
 
El manifiesto proclama el rechazo frontal a la tradición, y defiende un arte anticlasicista, orientado al futuro, que responda en sus formas de expresión al espíritu dinámico de la técnica moderna y de la sociedad masificada de las grandes ciudades.
 
Al manifiesto se adhieren Umberto Boccioni, Carlo Carrà y Luigi Russolo (Milán), de Gino Severini (París) y de Giacomo Balla (Roma). Todos ellos firmaron en Milán, primero el “Manifiesto de los pintores futuristas” y posteriormente el “Manifiesto técnico de la pintura”.
 
Surge en Italia, más concretamente en la ciudad de Milán, la ciudad más desarrollada industrial y cultural de Italia; surge como un movimiento independiente, y de rebeldía, que reacciona contra la decadencia cultural en que se encontraba Italia en ese momento. En Italia el panorama artístico estaba marcado por el regionalismo y el academicismo.
 
¿ Qué circunstancias se dan en Italia para que surja aquí?
 
Italia al comienzo del siglo XX está casi estrenando su independencia y formación como nación; cuatro décadas antes, en 1861, Italia se había proclamado como nación independiente y unificada.
 
Desde unificación de la nación, la industria y el desarrollo de la economía creció vertiginosamente, y paralelamente el desarrollo social.
 
¿Pero por qué el Milán?
 
Porque las ciudades industriales del norte, con régimen liberal, como Milán Génova, o Turín , progresaron notablemente, mientras que el sur del país y las zonas las rurales se caracterizaban por la pobreza y el retraso.
 
Tenemos que tener también en cuenta que las trasformaciones técnicas e industriales cambiaron la sociedad y la cultura e impulsaron el desarrollo de las masas. Así los avances de la industria, de la ciencia y la tecnología (el teléfono, el telégrafo sin cables, los rayos-x, el cine, el automovil, el aeroplano…) cambian la mentalidad de los individuos. 
 
En definitiva este fenómeno de cambio que tuvo lugar en todo el mundo en la Italia del norte se produjo vertiginosamente. Cantidad de movimientos culturales, políticos y sociales surgen con las transformaciones tecnológicas.
 
El futurismo las utilizará precisamente como medio de expresión, primero en la literatura y después en las artes plásticas, ensalzando los valores que representan: la maquinaria, la potencia y la fuerza, la violencia y la agresividad, el dinamismo y la debacle.
 
Artistas y sus objetivos:
 
El movimiento artístico está liderado por Marinetti y por los pintores Russolo, Carrá, Boccioni, Balla o Severini.
 
Sus objetivos son crear un arte nuevo, acorde con el nuevo tiempo, la nueva mentalidad y las nuevas necesidades de la sociedad. Para ello toman como modelo las máquinas y sus principales atributos: la fuerza, la rapidez, la velocidad, la energía, el movimiento y la deshumanización.
 
Sus ideas revolucionarias no deseaban limitarse al arte, sino que, como otros muchos movimientos, pretendían transformar la vida entera del hombre.
 
La estética futurista difunde también una ética de raíz machista y provocadora, amante del deporte y de la guerra, de la violencia y del peligro.
 
 
 
 
“Dinamismo de un automóvil” Russolo. 1912


El futurismo fue politizándose cada vez más hasta coincidir con las tesis del fascismo, en cuyo partido ingresó Marinetti en 1919.
 
Temática:
 
Querían plasmar el mundo moderno, cargado de progreso mecánico, en que la nueva sociedad urbana capitalista vivía y de la que toman su inspiración. Por ello extraen sus temas de la cultura urbana, máquinas, deportes, guerra, vehículos en movimiento, etc., eliminando progresivamente todo populismo o simbolismo. Po lo que la temática futurista fue muy variada, y en ocasiones incluso abstracta como se vemos en “La ciudad se levanta” de Umberto Boccioni.


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1910. Museo de Arte Moderno, Nueva York.
 
 
Para los seguidores del movimiento futurista lo importante no eran los temas representados sino que se representaran de los valores: agresividad, fuerza, movimiento y violencia.
 
 

 
 
"Elasticidad". Umberto boccioni. 1912.

Obra en la que apenas distinguimos figuras en el remolino de formas y colores que se representa, sino un conjunto de líneas y colores agitados.
 
Su interés por las máquinas y la tecnología les lleva a plasmar la belleza de los automóviles, las bicicletas, las factorías…



 
 
"La ciudad se levanta" Umberto Boccioni


Un tema recurrente que abarca lo formal y lo temático fue el de las deconstrucciones del movimiento, en las que prima la exhibición dinámica de un elemento cualquiera, como un ciclista o un caballo, que se agita en el entorno. Ejemplo : "Caballo rojo", de  Carlos Carrá



 
 
1913

Carrá colorea el caballo con un rojo intenso para que resalte sobre el fondo claro, mientras las líneas dispuestas como una aureola en torno al animal vislumbran la idea de la velocidad y la fuerza, tanto que se siente la vibración de la atmósfera circundante. El cuerpo del jinete aparece nítido, pero a la vez casi desmaterializado, tensado al máximo para reafirmar la potencia del corcel.
 
La figura en movimiento se descompone de forma dinámica como en una secuencia de fotogramas cinematográficos.
 
El simbolismo francés influyó mucho en el movimiento, de ahí que se haga uso de las imágenes simbólicas para expresar las emociones violentas que pasan por la mente del artista.
 
Los temas de corte político y el urbanismo también fueron frecuentes. Así mismo, empatizó con la furia de las grandes masas, la agitación popular y la revolución.



 
 
"Tumulto en la galería".1910
 
 
En esta  obra, aparece una hecatombe de personas amontonadas ante la entrada de una café. El valor del futurismo radica aquí en mostrar una situación controvertida en una calle nocturna y extraer de esa escena la agitación y la violencia, contorsionando los cuerpos y fundiéndolos con las luces urbanas, de manera que algunas de ellas se transforman en sombras violentas apiñadas.
 
 
Características estéticas del Futurismo.
 
El arte del futurismo es, en lo formal, fruto de ese deseo de expresar la energía, de deconstruir el tiempo y el espacio. Las formas y contornos, la perspectiva, la composición… están al servicio del dinamismo, de ahí que tiendan a la abstracción en el sentido en que todas los cuerpos se convierten en figuras geométricas que se agitan y vibran en un entorno indefinido.
 
La característica principal del futurismo es plasmar el movimiento.


 
 
 
El la imagen observamos como el color se halla dividido en manchas cromáticas aisladas que producen un efecto de movimiento. Balla utilizó las técnicas de descomposición del color que usaban los puntillistas para dar cuerpo a las ideas futuristas. Para retratar el movimiento, el artista repite varias veces la figura de la joven.



 
 
 
La representación del movimiento se basó en el simultaneismo, es decir, multiplicación de las posiciones de un mismo cuerpo, plasmación de las líneas de fuerza, intensificación de la acción mediante la repetición y la yuxtaposición del anverso y del reverso de la figura.



 
 
"Visión simultánea" Umberto Boccioni. 1911.
 
 
Esta pintura representa las características fundamentales del futurismo: el interés por la ciudad, la descomposición dinámica de los objetos, la relación entre la arquitectura y las figuras.
 
La multiplicación de líneas y detalles, semejantes a la sucesión de imágenes de un caleidoscopio o una película, pueden dar como resultado la impresión de dinamismo.


La «simultaneidad» de la visión es la presencia simultánea de los objetos, figuras y fondos, todo ello puesto en movimiento, en el sentido rotatorio de un torbellino.



 
 
 
"La velocidad de una motocicleta" Giacomo Balla.

Crearon ritmos mediante formas y colores.
 
En consecuencia, pintan caballos, perros y figuras humanas con varias cabezas o series radiales de brazos y piernas.



 
 
 
El sonido puede ser representado como una sucesión de ondas y el color como una vibración de forma prismática.



 
“ La calle penetra en el edificio” Boccioni. 1911
 
 
En resumen uno de las pretensiones de los futuristas , como venimos diciendo, era la captación del movimiento y el dinamismo y para ello utilizaron la descomposición de la figura; pero si el cubismo descompones la imagen en distintos planos buscando un análisis introspectivo de la realidad, los futuristas persiguen sobretodo el efecto de velocidad, de movimiento. Pero por mucho que se quiera esquematizar el movimiento sobre el lienzo de un cuadro, nunca deja de ser algo estático, con solo dos dimensiones, sobre la que se puede crear la ilusión de la tercera dimensión, profundidad, pero es muy difícil  simular una cuarta como ellos pretendían. Por ello tuvieron que matizar sus posturas y explorar la posibilidad de la línea y el punto que ya había utilizado el impresionismo y el divisionismo.
 
Y por último en el “Manifiesto Técnico de la pintura futurista” concretan que la única vía posible hacia el dinamismo era descomponer los cuerpos mediante la adición de nuevos colores y su exposición a la luz.

domingo, 13 de agosto de 2017

Carles Casagemas . 1880- 1901

En estos días me han regalado el catálogo de la exposición “ Casagemas. El artista bajo el mito”, exposición con la que el Museo Nacional de Arte de Cataluña, rindió homenaje a Carles Casagemas. Para mí ha sido un hallazgo, pues solo conocía a este poeta y pintor como uno de los amigos bohemio de Picasso, que a los 20 años se suicidó por amor, y al que Picasso tomo como modelo en varias ocasiones.
 
 
 
 
 
Autorretrato.
 
 
Casagemas nació Barcelona, en una familia acomodada y nunca supo lo que es pasar miserias. Es el menor de siete hermanos. Siempre quiso escribir y pintar.
De su formación académica se sabe poco, no se tienes registros de que asistiera a la Escuela de Bellas Artes, pero sí de que frecuentó el taller del escenógrafo Fèlix Urgellès y, se cree, que tomó lecciones del paisajista Modest Urgell.
Fue amigo Joaquim Mir e Isidre Nonell, los cuales influyeron en su obra.
De su carácter se dice que era un hombre inestable e hipocondriaco.
 
Murió a la edad de 20, al quitarse la vida por un mal de amores. Rechazado por su amada, la modelo Laure Gargallo, intentó matarla en una café de la Place Clichy, sin éxito, y después se descerrajó a sí mismo un tiro en la sien.
Su muerte conmocionó a Picasso, quien dedicó al suceso dos óleos, y un tercero al entierro, que comentaremos más tarde.



 
Picasso.
 
 
Pintor y buen dibujante, en sus obras utiliza el óleo, y para los dibujos pastel o carboncillo.



 
 
Street Scene , 1898-99.
  Lápiz Conté, lápiz grafito, acuarela y barniz (dibujo "frito") sobre papel.
Felip Massot colección privada.
 
 
Estilo e influencia:
 
Su obra al óleo se caracteriza por trazos gruesos y enérgicos de izquierda a derecha, con tonos intensos en los que apreciamos la influencia Nonell.
 
En los dibujos y pasteles domina los colores planos, así como los contornos resaltados con una línea oscura y gruesa que delimita las formas. Se observa también una gran preocupación por la composición en todas y cada una de sus obras.
 
En cuanto a la temática, pinta paisajes, escenas costumbristas populares, ambientes marginales de los burdeles y bajos fondos, y figuras femeninas de sugerente pose y enigmático tratamiento.
 
Algunas de sus obras:



 
 
 
Paisaje con gran árbol. 1900.
 Óleo sobre lienzo. Museo Picasso, Barcelona.
 
 
Esta obra siempre se había atribuido a un artista desconocido a pesar de que, la pintura era de la antigua colección de Pablo Picasso y se había conservado en el Museo Picasso de Barcelona. En ella observamos, sus gruesas y generosas pinceladas con óleo, ejecutadas de izquierda a derecha (Casagemas era zurdo). Es un paisaje que por la pincelada y por el uso libre del color podemos considerar como pre-Fauve.



 
 
 
En este paisaje marino, los estudiosos del artista aprecian influencia que el pintor paisajista Modest Urgell, un destacado paisajista catalán a finales del siglo XIX, ejerció sobre los primeros trabajos de Casagemas .
 
El tema popular lo trato en muchas de sus obras, como por ejemplo:



 
 
El mercado. 1899.
 
 
 
Su faceta más conocida como artista es la de dibujante, sobre todo al pastel y carbón.



 
 
 
Conversation , 1897-99.
Gouache, tinta, tinta pulverizada y lápiz de grafito sobre papel.
Felip Massot colección privada.
 
 
No obstante, no podemos dejar de sorprendernos por la forma en que Casagemas aprovecha cualquier oportunidad para trabajar y estudiar diferentes técnicas, incluyendo el llamado fregit ("frito") y el uso de tinta pulverizada, similar a la de Nonell.
 
Es en 1900, cuando la amistad entre Casagemas y Picasso se intensifica, se observa que varias obras que coinciden en tema, técnica y estilo. El tema principal de estas obras son la pareja y escenas en el burdel; escenas que representan los barrios marginales de Barcelona a comienzos del siglo XX y que están imbuidas de cierta crítica social. Sin duda el ejemplo más paradigmático es el pastel Casa de cites.



 
 
Casa de citas. 1900.
Museu Nacional d’Art de Catalunya .
 
A medida que se analiza la obra de Casagemas, se descubre a un artista cada vez más complejo: del paisaje hemos pasamos a escenas burguesas y de género y, posteriormente, a la revelación gradual de los más íntimos e irracionales temores y obsesiones de Casagemas, que quedan claras al observar los retratos femeninos.
 
 
 
 
 
Manola. Barcelona o París, 1900-1901
. Col·lecció privada Felip Massot.
 
 
Indiscutiblemente, las mujeres se convierten ahora en un tema clave de su obra, con perturbadoras figuras femeninas rodeadas de espectros que sugieren el mundo interior del artista, sus visiones, fantasmas y sueños. Como vemos en:



 
 
The Dresser. 1900.
Carboncillo, pastel, conté lápiz, tinta y barniz sobre papel de colores.
Felip Massot colección privada.
 
Quizás no solo tenga que ver con su carácter sino también con en ambiente decadente de cambio de siglo que se arraigó en la Barcelona de Casagemas.
 
La visita de Casagemas a Picasso en Montmartre de octubre a diciembre de 1900 es probablemente uno de los periodos más conocidos de su corta vida. De estos años es la pintura al óleo, en la que se recoge una de las escenas callejera de Montmartre que pintó y vendió, probablemente a petición de turistas que visitaban la capital francesa con motivo de la Feria Mundial.



 
 
Montmartre , 1900-01. Óleo sobre lienzo.
 
 Este óleo, está ejecutado en un estilo más académico que los paisajes o los pasteles y sus dibujos más personales.
 
Es bien sabido que, durante su estancia en París, Casagemas se enamoró de Germaine, la futura esposa del pintor catalán Ramón Pichot, de quien hizo varios retratos.



 
 
Retrato de Germaine , 1900-01.
 Pastel, acuarela y lápiz de colores sobre papel.
 Colección Artur Ramón.
 
 
También es bien sabido que el asunto no salió como se esperaba y que Germaine lo rechazó. La obsesión por la modelo desenvoco en el suicidio y muerte de Casagermas.
 
Casagemas, famoso por su vida bohemia, sus borracheras y sus continuas trifulcas, termino con la etiqueta de artista maldito. Sin embargo, para Eduard Vallès, se trata de un “artista moderno” y plenamente integrado con las corrientes del momento y relacionado con artistas como Isidre Nonell o Joaquim Mir, de los que también fue buen amigo.
 
Pablo Picasso, como homenaje pinta:
 
El entierro de Casagemas  en1901.



 
 Pablo Picasso, Musée d’Art Moderne de la Ville de París.
 
 
Si observamos el cuadro,  la composición esta dividida en dos planos, uno terrestre y otro celestial. En la parte superior, la celestial, Picasso recrea un paraíso con numerosas mujeres, una de las cuales recibe al recién llegado que en su semental blanco, se eleva al cielo con los brazos en cruz como un Cristo. En la parte inferior, la terrenal, además de las plañideras que rodean al personaje de cuerpo presente, vemos un arco que volveremos a encontrar más adelante en La vida y que nos remite a un texto de Casagemas en el que habla de una puerta que se abre y a través de la cual penetran los espectros.
 
Tras este pequeño análisis, lo primero que nos viene a la mente es el recuerdo la obra del Greco “ El entierro del Conde de Orgaz”



 
 
 
Y no solo, recordamos la obra del Greco por la composición, sino también por el alargamiento de las figuras que utiliza Picasso.
 
Según se recoge en el catálogo, con la exposición se ha desenterrado fugazmente la figura del artista, aunque sigue ahondando sobre él un auténtico aura de misterio, por los pocos e intrigantes datos que se saben de su vida y porque la mayor parte de su producción ha desaparecido.
Entonces, ¿qué es lo que hace tan llamativo a Casagemas? La respuesta es: la manera en la que le sucumbió el ritmo de la vida bohemia de aquel entonces; la forma en la que llevó al límite la manifestación del gran amor que sentía por una mujer, y lo más importante; la manera decisiva en la que influyó y marcó para siempre la producción artística de Picasso. Sin Casagemas, no existiría la Etapa azul.
 
El período 1901-1904  Picasso traslada sus emociones a sus pinceles eligiendo una paleta fría, de colores azules y apagados. Los personajes que aparecen en sus cuadros en esa época presentan un perfil marcado, unos cuerpos deformados y alargados a la manera del Greco y transmiten un sentimiento de melancolía, tristeza, miseria y abandono. Y soledad. Sobre todo, una profunda soledad. Podemos decir que el azul se transforma en los pinceles de Picasso en el color del llanto y de la desesperación, quizás por la muerte de su amigo.

miércoles, 2 de agosto de 2017

El guardián de la Quimera

Es verano, son las vacaciones, y es bueno cambiar las rutinas y por ello aparco el estudio y comentario de obras de arte y artistas y los ratos de ocio los dedico nadar, leer, hacer y editar fotos…. Entre las lecturas, y por casualidad, ha caído en mis manos “ El guardián de la quimera” la primera obra de Dalila Huesa. Os la recomiendo, es divertida y se pasan buenos ratos.



 
Dalila Huesa
 
 
Un pequeño resumen que ofrece Amazon:
 
Durante largos años el Poder ha permanecido dormido. El mal había ganado la última batalla y tan solo unos pocos sobrevivieron escondidos. Ahora surgen las primeras señales de que se inicia un nuevo ciclo con nuevos luchadores que ni siquiera saben que lo son. Mientras tanto, Sara, Charli, Melquiades y Julia se conocen en la Ciudad Universitaria de Madrid. Cada uno de ellos tiene una historia diferente, pero poseen algo en común: los cuatro están dotados de unos poderes especiales cuya naturaleza irán descubriendo a medida que se van viendo inmersos en una guerra oculta tras la realidad aparente. El encuentro de Sara con el desconocido que le entrega una antigua moneda y le encomienda una extraña misión; el descubrimiento de su propio don; el mensaje contenido en la carta descubierta por Charli; la extraña historia de Melquiades y el leopardo; la aparición y secuestro de Lena la de las Mariposas y las Lágrimas de Cristal; el encuentro de Julia con el Guardián de la Quimera y su inquietante poder; las misteriosas sombras, las agresiones y los asesinatos de personas cercanas a ellos, entre otros avatares, les harán tomar conciencia de la responsabilidad que conlleva su poder y de la necesidad de enfrentarse a las fuerzas del mal.

lunes, 22 de mayo de 2017

Los retratos de El Fayum.

Los retratos funerarios de El Fayum, son quizá la expresión artística más singular del Egipto romano.


 
 
 
Se trata de retratos de hombres, mujeres, niños, jóvenes y ancianos pintados en vida de estos, ocasionalmente enmarcados, expuestos en su casa y que posteriormente fueron recortados para acoplarlos sobre el rostro de su momia para preservar su memoria.









Sarcófago del joven Artemidoro 98 - 117 d.C.
El sarcófago, de cartón enriquecido con pan de oro, lleva inscrita la frase "Artemidoro, adiós", y está decorado con representaciones de varias divinidades egipcias:
Horus, Thot con la cabeza de ibis y Anubis con cabeza de chacal.














Antes de analizar los retratos, situémonos en el tiempo y en el espacio:
 
Los localizamos en la fase final de la historia del Antiguo Egipto, concretamente entre los siglos I y III de nuestra era; cuando el esplendor del poder faraónico hacía tiempo que había finalizado y un nuevo orden, impuesto tras la anexión del territorio al imperio romano, ha desplazado el centro de gravedad desde el valle del Nilo al mar Mediterráneo.
 
Se encontraron mayoritariamente en la región de El Fayum, de ahí su nombre, si bien algunos han sido descubiertos fuera del Fayum, por ejemplo en Saqqara y Antinoopolis.
 
La región de El Fayum, está situada en el noroeste de Egipto a unos 89 km. al sur de El Cairo, y fue y es, una fértil zona de oasis cuyas tierras son regadas por el Bahr Yusef, afluente del Nilo.



 
 
 
En la zona te tuvimos presentes tres civilizaciones:
 
La civilización romana, para la que el retrato, herencia etrusca, suponía algo de suma importancia. No creían en la vida después de la muerte. En sus creencias, después de esta vida no existía nada, salvo el recuerdo de los hechos realizados durante la misma y, la memoria del difunto. A diferencia de las representaciones idealizadas griegas, el romano se interesaba por la huella del tiempo en los rostros, al fin y al cabo, en el individualismo de los rasgos quedaba marcada parte de la biografía del difunto.
 
La religión egipcia se diferencia totalmente de la romana en su creencia en la “otra vida”. En los textos egipcios se suponía que el hombre poseía un cuerpo jat, un cuerpo espiritual sahu, "espíritu" ba, un "doble" ka, inteligencia ju, su sombra jaibit, una forma sejem, un corazón o mente ib, y un nombre ren. La conservación del cuerpo y de sus elementos fundamentales era necesario para alcanzar la existencia eterna, entendida como la continuación de la viva terrenal. A esa necesidad responde el ritual de momificación que consistía en librar a el cuerpo de la mayoría de las partes fácilmente corruptibles, para ser preservado, siendo para ello limpiado con natrón, rellenado de especias y plantas aromáticas, envuelto con vendas de lino, y protegido por amuletos y textos religiosos, y desde el Primer Periodo Intermedio protegido su rostro con máscaras funerarias para facilitar su identidad como un ser que habitaba en los dominios del Osiris.
La “moda” de los “retratos” en momias, usados en lugar de las tradicionales máscaras funerarias egipcias, probablemente comenzó en Egipto durante el gobierno del emperador Tiberio (14-37 D.C) y se mantuvo durante unos 200 años.

La concepción griega se sitúa entre las dos, representando la muerte como la aniquilación de la identidad del individuo en el reino del Hades o según los cultos mistéricos, como la deificación del alma del iniciado.
 
Estas tres influencias, la egipcia, griega y la romana, culminan en los Retratos del Fayum.
 
La forma de enterramiento seguía siendo egipcia, pero el estilo pictórico de los retratos era totalmente grecorromano. Lo importante era captar el parecido físico del fallecido.
 
 
¿Quiénes son los representados?



 
 
 
El Fayum en época romana era un área muy cosmopolita, con esperanza de vida muy baja.
 
Si observamos los retratos, los rasgos individuales de los personajes “retratados” responden a diferentes tipos étnicos, correspondientes a diferentes procedencias: griegos, macedonios, sirios e indios.



 
 
 
Se cree que se trata de miembros de las elites militares o religiosas, descendientes de colonos o colonos mismos, personas con un poder adquisitivo que les permitía costearse un oficio religioso de precio alto.
 
Características:
 
El soporte de los retratos del Fayum es madera de roble, sicómoro, ciprés, higuera, cedro y cítricos, muchas veces entelado en lino. La madera estaba preparada para favorecer “el agarre” de la cera, con sulfato de calcio, carbón y pigmento ocre, resultando una superficie ligeramente granulada.
 
Están pintados con las técnicas de la encáustica o el temple, y suelen ser retratos de busto casi frontales, y para darles más naturalidad, el modelo suele girar el rostro muy ligeramente hacia uno de los lados. Por lo general, ellos van siempre muy bien vestidos y ellas perfectamente enjoyadas.



 
 
 
Por las vestimentas, las joyas y los peinados tenemos una aproximación a la moda de la época.
 
No se sabe a ciencia cierta si los retratados posaban o si se dibujaban de memoria, pero la es pose es estática y siempre nos miran, es una mirada confiada, inquieta, triste y severa.
 
 
En los retratos, a veces, aparecen inscripciones sobre el retratado (la edad del difunto al morir, y su filiación familiar) o el autor, aunque mayoritariamente son obras anónimas. Se cree, que tenían un carácter doméstico, ornamental y sentimental.
 
Los retratos, como vimos antes, permanecían un tiempo en la casa, conviviendo con los vivos para pasar a formar parte, posteriormente, al terreno funerario.
 
En investigaciones recientes se han realizado escáneres a los cadáveres, comprobándose en muchos casos que la edad de muchos individuos al morir se corresponde con la de su representación. Se han llevado a cabo incluso reconstrucciones en tres dimensiones de los rostros representados.
 
En su estilo se observa una síntesis progresiva en el tiempo de los rasgos faciales de los retratados, que coincide con el avance del arte paleocristiano sirio y copto, y aproxima estas obras de arte a los iconos bizantinos.



 
 
Retrato femenino (¿Antinoe?), París, Museo del Louvre. Siglo II a.C.

"Este retrato es uno de los ejemplos más hermosos. Está realizado sobre madera de cedro y pintado con la técnica de la encáustica (pigmento disuelto en cera), por eso las pinceladas son tan visibles.
A diferencia de la mayoría de los retratos de El Fayum, la chica no mira hacia nosotros, sino que esquiva nuestra mirada. Aun así, sus gigantescos ojos negros siguen siendo magnéticos. Lleva el cabello recogido en un moño, sujeto con un alfiler de oro, unos preciosos pendientes, un broche para sujetar la capa y un collar de perlas, que no podemos ver porque ha quedado tapado por una lámina de pan de oro, color que simboliza la inmortalidad. Y desde luego, ha conseguido alcanzarla."
 
 
Los retratos han sido objeto de controversia. Los especialistas en arte grecorromano los consideraron obras egipcias, pero los egiptólogos los consideraron creaciones de los primeros años de la era cristiana, cuando Egipto estaba bajo el dominio de Roma y por lo tanto, fuera del ámbito egipcio.
Durante demasiado tiempo los historiadores del arte menospreciaron estas obras maestras. Actualmente, los retratos están recibiendo la atención que merecen, sobre todo por la sorprendente posibilidad de que estos retratos introducidos entre las vendas de las momias quizás no sean representaciones del arte romano provincial, como se ha descrito más arriba, sino que sean obras creadas por egipcios para egipcios. Dicho de otro modo, puede que no sean retratos de la aristocracia mediterránea que controlaba Egipto en época romana, sino de los propios egipcios.

lunes, 27 de marzo de 2017

KEITH HARING. 1958 – 1990.



 
 
 
 
Nace en Pensilvania. Desde niño le gusta el dibujo y comienza a dibujar inspirándose en los dibujos animados de la televisión. Estudia arte en la Ivy School of Art de Pittsburgh y posteriormente en la Escuela de Artes Visuales en Nueva York.
 
Nueva York en 1980 vive una época de frenesí, el punk y la new wave eclosionan en la música, las artes plásticas y crítica social. Haring pertenece a esta generación pop.
 
Keith Haring, influenciado por la estética del cómic e incluso por los dibujos de Walt Disney, es uno de los artistas plástico y activista social más reconocidos de la década de los 80 y 90.



 
 
 
En Nueva York, su amistad Jean-Michel Basquiat, y su relación con los círculos musicales, literarios y de activismo social le sirven para trazar estrategias que le permiten difundir su trabajo en las calles, las paredes o los vagones del transporte público.
 
En el metro Haring pegaba papeles negros sobre anuncios publicitarios viejos y pintaba encima con tiza blanca, lo que le llevo a ser arrestado en varias ocasiones por daños a la propiedad pública.



 
 
 
Características de su obra:
 
En 1980 comenzó a hacer grafitis, dibujando con rotulador imágenes similares a dibujos animados.



 
Mural de Keith Haring en Nueva York.
 
 
Para sus obras escoge temas de actualidad y temas polémicos y los trata siempre con una cierta provocación muy al gusto de la sociedad en la que se mueve. Posemos ver: bebés gateando, sexos enormes, alusiones políticamente correctas a la energía nuclear, glosa de la “inquietud moral” ante las catástrofes, amoríos entre todo tipo de sexos...



 
 
 
Utiliza soportes pictóricos muy variados: muros, papeles, telas, fibra de video, metales, maderas y los trabaja con tiza, tinta, acrílico…, siempre con un estilo desenfadado y personal.



 
 
 
Dibuja empleando líneas gruesas para definir los contornos.



 
 
 
Colores primarios muy brillantes que cubren superficies planas.



 
 
 
También verdes, rosas, naranjas y lilas.
 
Su lenguaje pictórico muy simbólico es muy cercano al mundo infantil, influenciado, como dijimos, por el mundo de los tebeos y de los dibujos animados. En su simbología figuran perros ladrando, figuras con agujeros en el ombligo, otras que sostienen cruces, pirámides, naves espaciales y bebés que son un símbolo de energía y de ganas de aprender.



 
 
 
 
 
 
Su obra también se caracteriza por las críticas que emite en relación a la sociedad de consumo, a las nuevas formas de religiosidad y a las grandes amenazas que sugieren estos tiempos.



 
 
 
Una de sus mayores influencias fue la del artista Pierre Alchinsky, que le permitió apreciar las posibilidades del arte infantil empleado por un artista.
 
En el riquísimo vocabulario gráfico de Haring, encontramos ensambladas las influencias de Picasso, el Expresionismo, el arte ritual africano, precolombino y la cultura del hip-hop. Asimismo su obra la podríamos relacionar con los cuadros de El Bosco, pues admiraba las figuras grotescas que aparecían en sus cuadros del Bosco.



 
 
 
 
 
 
Homosexual militante, tras ser diagnosticado en 1988 como portador de VIH sus obras comenzaron a ser más comprometidas social y culturalmente abogando por el sexo seguro.



 
 
 
Siendo ya un artista de renombre estuvo en Madrid donde visitó la feria de arte contemporáneo Arco. Su comentario "aburridísimo". Todo lo contrario a la impresión que le causó el Museo del Prado.
 
Viaja a Barcelona a la exposición de Frederic Amat coincidiendo con Montse Guillén, dueña del restaurante “El Internacional” de Nueva York al que acudían personalidades como Andy Warhol. En Barcelona nace la posibilidad de que realizara un mural para la ciudad. Acepta y en seguida se pone a pensar en la idea y selecciona para realizarlo el barrio de el Raval.
El Raval era un barrio castigado por la pobreza, las drogas y las enfermedades de transmisión sexual. Por ello, decide crear su mural allí con la idea de alertar e informar sobre el Sida mediante referencias a los peligros del sexo sin protección. La pared que elige mide treinta metros y es el lugar donde más jeringuillas se encontraban todas las mañanas, es una pared en mal estado y piensa que será una obra efímera, pero debido al paralelismo que ve con los barrios de Nueva York en los que él comenzó su andadura, la quiere y consiguen los permisos para la realizar el trabajo. Trabajo que realiza en cinco horas.



 
 
 
En el Mural se representa una serpiente ahogando una jeringuilla, debajo de la cual se lee su nombre: Sida. A su izquierda se puede observar un grupo de personas huyendo a la vez que una pareja con una tijera pincha al reptil mientras otro individuo le coloca un preservativo. Y todo ello en un único color, el rojo, el color de la pasión, del peligro, de la sangre, en definitiva.
 
No es extraño que él, que de los vagones del metro saltó a los apartamentos de Manhattan, quisiera dejar uno de sus últimos alegatos contra la enfermedad que le mató en un lugar como el Raval.
 
Haring fue una figura activa sobre la enfermedad, la sexualidad y la homosexualidad. Esta última fue una de las constantes en sus creaciones debido a los prejuicios y el estigma de la época acerca de las relaciones entre hombres.



 
 
 
La obra de Haring tiene un gran carácter lúdico; prueba de ello es que los niños pueden jugar con sus esculturas situadas en un parque como si fuesen el equipamiento de la zona de juego de un parque infantil.



 
 
 
Durante los años ochenta, Haring realizó, gracias a la financiación pública, pinturas y esculturas relacionadas con temáticas infantiles.
 
Bajo los auspicios del sector público, enseñó a muchos niños a trabajar, a pintar y a crear arte a su manera. El propio artista lo explicaba de la siguiente forma:
 
“Desenrollo este gran rollo de papel. Los niños se sientan a mí alrededor. Hago algunos dibujos sobre el papel. Entonces ellos empiezan a dibujar con rotuladores o lápices. La música va sonando... y cuando para, todos nos cambiamos de sitio y nos sentamos en otra parte del papel...”.
 
Realizó talleres con niños en diferentes lugares.
 
Entre 1982 y 1989 realizó 50 enormes murales al aire libre, muchos encargados por instituciones cuando el establishment reconoció el alcance universal de sus mensajes.
 
Dejó en marcha una fundación Haring Foundation, creada en 1989, con la idea de desarrollar programas para niños en los que se hablara y se diera a conocer el Sida. Fundación que sigue en activo. En su obra Silence = Death, por ejemplo, se representan diversas figuras que se cubren los ojos y los oídos y se configura como la invisibilidad del Sida en la década de los ochenta.



 
 
 
Creo una infraestructura comercial para vender la ingente cantidad de merchandising que lleva su marca.
 
Haring diseñó el logotipo del Año Internacional de la Juventud de las Naciones Unidas (1985).
 
Con motivo del centenario de la estatua de la libertad (1986) realizó un dibujo gigante que los niños colorearon.



 
 
 
También ilustró un par de libros infantiles.
 
Al final de su vida, dedicó gran parte de su tiempo a causas sociales, centros infantiles, proyectos antidroga y campañas de sexo seguro.
 
No fue un pintor político; pero democratizó el arte; hizo de las calles su lienzo. Las cubriría con inmensos murales.
 
“Keith Haring logra derribar estereotipos y generar nuevas interpretaciones en relación al arte como un dispositivo de comunicación y de regulación social. Parte de la transformación cultural y social durante la década de los 80, surge a partir de la nueva concepción que los artistas pop otorgan a su producción, como formas que se contraponen a las clásicas y permiten en cierta forma «democratizar» el arte, debido a que la sociedad moderna y las nuevas formas de producción y reproducción sugieren la necesidad de ampliar y potencializar las relaciones comerciales y culturales, la globalización hace parte de este fenómeno como un detonador de la información y las redes de comunicación.”



 
 
 
Podemos leer sobre él “Haring fue un pintor de monigotes, de esos muñecos que todos hemos dibujado muchas veces de pequeños”, pero fue algo más, fue un hombre cargado de sensibilidad y compromiso social que trasmitía a través de imágenes que nos parecen simples pero que están saturadas de simbolismo y denuncia.